lunes, 25 de febrero de 2013

TEMA 7


Tema 7.- ALFONSO XIII Y LA CRISIS DE LA RESTAURACIÓN (1902-1931)

1. La primera parte del reinado de Alfonso XIII y los proyectos de Regeneracionismo político.
2. La crisis del Parlamentarismo; la neutralidad en la Primera Guerra Mundial.
3. La dictadura de Primo de Rivera y la caída de la monarquía. Los problemas económicos.

Alfonso XIII


Parece que con la crisis del 98 todos los problemas que tenía el país salen a la luz. Florecen las críticas abiertamente. Las tendencias políticas en la oposición crecerán al amparo de la imposibilidad de cambio, ante el inmovilismo del régimen de Alfonso XIII, que, pese a las reformas, seguirá siendo esencialmente elitista, y sólo representa las aspiraciones de las altas clases sociales. Por eso, la crisis de la Restauración también supondrá el fin de la monarquía Alfonsina y la proclamación de la República.
Durante este periodo, en palabras de Melquíades Álvarez: “Impera arriba la arbitrariedad; abajo, el desorden; en todas partes, la violencia”.



7.1 LA PRIMERA PARTE DEL REINADO DE ALFONSO XIII Y LOS PROYECTOS DEL REGENERACIONISMO POLÍTICO

Joaquín Costa
Podemos definir el “Regeneracionismo” como una corriente de pensamiento, nacida con el “desastre de Cuba”, que plantea la necesidad para España de una “regeneración” en todos los ámbitos: el sistema político, la economía, la política exterior, la cuestión religiosa, etc. Sus principales representantes serán críticos con el sistema imperante, pero no crearán una tercera fuerza política unificada que fuera capaz de llevar a cabo las reformas planteadas. Así, su figura más destacada será Joaquín Costa, que sin embargo rechazó un escaño, pues desconfiaba de la política y los políticos. También formó un partido de escaso éxito. 

Costa participó, por ejemplo, en el proyecto de la Institución Libre de Enseñanza, fundada por Francisco Giner de los Ríos, entre otros. Ésta buscaba renovar la educación española, incorporando métodos de otros países, como materias más prácticas que las que se venían impartiendo, y sobre todo, desde una perspectiva laica y alejada de los dogmas y la influencia de la Iglesia.

    La principal labor, pues, de los pensadores regeneracionistas será identificar primero los problemas de España, para buscar a continuación la solución adecuada:
1.        El sistema político: el turnismo político lleva en España funcionando más de 25 años sin cambios apreciables. Pese a que garantiza la no intervención de la violencia en los cambios de gobierno, los partidos que se alternan no representan a la mayoría de los españoles, y los regeneracionistas se quejan de la falta de representatividad del sistema. Tanto el partido Conservador como el partido Liberal Fusionista son partidos de la burguesía, fuera quedan los intereses del movimiento obrero, republicanos, nacionalistas,…  Las elecciones tampoco representan las aspiraciones de la población española, puesto que son falseadas gracias al sistema caciquil.¿Cuál sería la solución? Que las elecciones fueran libres y se admitiese en el gobierno otras fuerzas políticas. Como veremos, sólo los nacionalistas entrarán, y tarde, en el mismo, y sólo a la fuerza.
2.       La economía: era evidente el atraso de la economía española respecto a otras naciones de la Europa occidental. Nuestra burguesía se enriquecía con ciertos negocios pero sectores clave, la minería y los ferrocarriles, principalmente, estaban en manos de inversores extranjeros. Además, nuestra debilidad hacía que el Estado practicara una política proteccionista para el comercio exterior, elevando con altos aranceles el precio de lo que venía de fuera del país, y así favorecer la producción nacional. Ello, sin embargo, era un impedimento para las exportaciones a la vez que encarecía ciertos productos necesarios (perjudicaba a la mayoría, beneficiaba a la burguesía). Además, aún la mayor parte de la población trabaja en el sector primario, a diferencia de los más avanzados donde ya la producción industrial supera a la agropecuaria. Como solución sólo se podría proponer la inversión en la industria nacional, para hacerla más competitiva.
3.       La política exterior y la cuestión militar: tras la pérdida de nuestras últimas posesiones coloniales, en plena efervescencia de los imperios europeos por todo el mundo, la política exterior consistirá en el aislamiento respecto a las grandes alianzas que se están gestando, y sólo quedará como alternativa el norte de África. Allí se dirigirán los intereses de la burguesía. Pero al embarcarse en nuevos conflictos, en España rebrotará la intervención de los militares en la política.
4.      La cuestión religiosa: en la época de Alfonso XII y la regencia de María Cristina de Habsburgo la Iglesia, con la que el régimen se había intentado reconciliar, había recuperado gran parte del terreno perdido, y habían rebrotado las órdenes religiosas con enormes posesiones. Además, seguía en su poder la enseñanza, que servirá para adiestrar a las élites sociales en su moral y sus ideas. Esta situación desembocará en una nueva oleada de anticlericalismo, puesto que la Iglesia estaba mantenida por el Estado, y por tanto, se llevará una parte de sus presupuestos, que gravan a creyentes y no creyentes, y no sirven para alimentar otras inversiones (educación, infraestructuras, deuda exterior,…).

El sistema canovista va a entrar en crisis por diversas causas:
1.       El turnismo político, que tan escrupulosamente había seguido su rumbo durante la regencia, se verá interrumpido por el intervencionismo del monarca en los gobiernos, puesto que los disolverá a su antojo y por tanto, serán a veces, breves e inestables. Hubo pocos políticos que se ganaran la estima del Rey, pero hay que entender que comenzó a gobernar con tan sólo dieciséis años, y además, por su propia personalidad, piensa que con un cambio de rumbo elegido por él, se solucionaría todo rápidamente.
2.      Falta liderazgo claro en los partidos del sistema canovista: hay un relevo generacional, del fallecido Cánovas, primero por Silvela y luego por Maura (destacan también Dato, Romero Robledo,…), y en el partido liberal, de Sagasta (muerto en 1903) por Canalejas (otras figuras importantes serían Moret, el conde de Romanones,…). Esto se agravará con el intervencionismo de Alfonso XIII y la mala relación entre ambas fuerzas políticas. Así, los grupos de la oposición tendrán cada vez más fuerza, ante la incapacidad del gobierno.
3.      Colaboración con los militares (educación militar). Eliminada el gran parte la influencia de los militares en la política con Cánovas, vuelven a tenerla gracias a las crisis marroquíes. Pero en este primer periodo, los políticos no son militares. Maura era jurista, Sagasta ingeniero de caminos, Cánovas, literato e historiador,… Ante la agitación social, el incremento de las huelgas, la fuerza del anarquismo, etc. el rey tendrá que recurrir cada vez más a los militares, desembocando en una dictadura militar.

Las principales iniciativas reformistas partirán de figuras como Antonio Maura, conservador, como de José Canalejas, liberal:

Maura: la “revolución desde arriba”


Antonio Maura
Durante su primer mandato, en 1904, instauró el descanso dominical, una reforma para contentar a los sectores obreros.
En el llamado gobierno largo” de Maura (1907-09), éste intentó hacer “una revolución desde arriba” para evitar “la revolución desde abajo”, es decir, emprendió cambios necesarios a la vista de todos. Era consciente de que había una España dual: la “España real”, y la que veían las altas clases sociales y políticas. Sin embargo, sus principales reformas fueron un fracaso:
·         Con su Ley electoral de 1907, que según él, buscaba el “descuaje del caciquismo”, estableció el voto obligatorio, para fomentar la movilización ciudadana. Sin embargo, esta ley  incluía el polémico Artículo 29 que dispuso el nombramiento automático del único candidato en los distritos en los que no hubiese contendiente. Así, los caciques nada más tendrá que readaptar sus técnicas para salirse con la suya, y dicha reforma quedó en nada.
·         Ante el enorme poder de la Administración Central, propuso regenerar el municipio a través de su Ley de Administración local en 1907. Permitió la agrupación de las diputaciones provinciales en forma de mancomunidades, especialmente demandadas por el regionalismo catalán.


Alfonso XIII con Antonio Maura
Con Maura será la primera vez que la “cuestión de Marruecos” provoca una grave crisis, que va a estallar como consecuencia del desastre militar del Barranco del Lobo en 1909.
Recogiendo a un herido durante los combates
En julio de 1909 Maura ordenó que los reservistas catalanes embarcaran en Barcelona con destino a Melilla, que estaba siendo atacada por las tribus rifeñas (el Rif es el norte del actual Marruecos). La resistencia a tal medida fue apoyada por sindicatos y partidos catalanes, que se oponían a la guerra. El 26 de julio empezó la Semana Trágica de Barcelona al estallar una huelga general, mientras la capital catalana se llenaba de barricadas y comenzaba una oleada de incendios de iglesias. En estas protestas, por tanto, se manifestaban el antimilitarismo, el anticlericalismo, el nacionalismo catalán y la fuerza de republicanos radicales (Lerroux) y obreros en las calles. Es la primera vez que colaboran los opositores al régimen. La represión fue muy dura: 17 condenados a muerte, y más de mil encarcelados. La ejecución del anarquista Francisco Ferrer (líder intelectual, cuya participación en los disturbios jamás se demostró) desató una oleada de protestas más allá incluso de nuestras fronteras, provocando movilizaciones bajo el lema “Maura, no”, que se saldó con su dimisión.


Quema de conventos durante la Semana Trágica


Construyendo barricadas en Barcelona


Gobierno de Canalejas (1910-2)

José Canalejas

Tras un corto gobierno de Segismundo Moret, el rey mandó formar gobierno al liberal Canalejas, quien emprendió un reformismo social sólo truncado por su muerte en 1912, a manos de un anarquista.
·         Consciente de la necesidad de que el Estado protegiera a las clases más bajas, empezó a legislar en materia laboral: la regulación de la jornada, el trabajo de mujeres y niños,…
·         También pretendió separar Iglesia y Estado, frenando el rebrote de poder del clero con la llamada “Ley del Candado”, que prohibía la fundación de nuevas órdenes religiosas en España. Apenas tuvo éxito, porque la mayoría de las mismas ya se había establecido en nuestro país en los años anteriores, y sólo le hizo ganar la enemistad del clero.
·         Políticas sociales: reducción del impuesto de consumos y nueva Ley de Reclutamiento, que eliminaba la exención del servicio militar obligatorio (aunque permitía la reducción del mismo, si se compraba el equipo y se pagaba una cantidad).
José Canalejas con el rey Alfonso XIII
7.2 LA CRISIS DEL PARLAMENTARISMO; LA NEUTRALIDAD EN LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

En la crisis del parlamentarismo previa al periodo de la dictadura de Primo de Rivera, van a confluir dos factores:
1.        Tras la dimisión de Maura y el asesinato de Canalejas, se abre un periodo de crisis de liderazgo en los partidos tradicionales. Eduardo Dato será el elegido dentro del partido conservador para relevar a Maura, que ya no contaba con la confianza del rey más que en casos de urgencia, y dentro del partido liberal la figura más destacada será el multimillonario conde de Romanones.


El conde de Romanones
2.       Las consecuencias de la Primera Guerra Mundial. España adoptará un papel neutral en dicho conflicto, a pesar del apasionado debate que tendrá lugar en todos los ámbitos (el máximo defensor de tomar una postura probelicista fue el conde de Romanones).
Sin embargo, nuestra neutralidad fue enormemente beneficiosa para nuestra economía: así lo demuestra el gran incremento de las exportaciones hacia los países beligerantes (cuya producción se va a destinar a la guerra), que sin embargo, encarecen el precio de los productos dentro del país, pues la oferta se reduce (es más rentable vender a mayor precio en el exterior). Así mientras por un lado, la burguesía y los productores agrícolas se enriquecen, esta bonanza económica no repercute en la mayoría, más bien, todo lo contrario: aumenta la pobreza y disminuye el poder adquisitivo de la clase trabajadora, puesto que no suben los salarios y sí los precios. Éste es el contraste de la época que va desde la Gran Guerra hasta los años veinte inclusive, en la que empiezan a aparecen los barrios modernistas de las ciudades como reflejo del poder de la burguesía, sobre todo en los centros industriales de Bilbao y Barcelona (con las obras famosas de Gaudí), pero también en Melilla, la segunda ciudad de Europa con más edificios modernistas (detrás de Bruselas).
En síntesis, los grupos políticos en la oposición, puesto que no entran en el sistema de la Restauración son:

1.        IZQUIERDA:

·         Movimiento obrero:
§   el anarquismo, representado por CNT (1910), que llegó a tener 500,000 afiliados y fue el mayor sindicato en España. Su mayor implantación fue en Andalucía, Cataluña y Valencia. Su principal figura fue Ángel Pestaña, mientras que dentro de los partidarios del terrorismo el líder indiscutible fue Buenaventura Durruti.
§  El socialismo, representado por el PSOE (1879), el sindicato UGT, y el PCE (Partido Comunista Español), nacido en 1921 como escisión del partido socialista, y apoyado por la III Internacional o Internacional Comunista, dirigida desde Moscú, y que busca la extensión de la revolución bolchevique por otros países.
·         Republicanismo:
§  El Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux (1908), que tenía un discurso populista y exaltado.
§  El Partido Reformista de Melquíades Álvarez (1913) que ansía ante todo la democratización, antes incluso que la República. Aquí militaría un joven Manuel Azaña.

2.       DERECHA:

·         El Partido Tradicionalista, nacido como escisión de los carlistas.
·         Los grupos católicos (son varios), que buscan una visión más religiosa de la política que el régimen liberal.
·         El PNV, que fue ganando votos en el País Vasco.
·         La Lliga Regionalista (1901), que acabó participando en el turno. Destacadas figuras fueron Prat de la Riba, Cambó y Francesc Macià.

Alejandro Lerroux
En 1917, coincidiendo con el triunfo de la revolución rusa, en la que primero es derrocado el zar y más tarde se instala en el poder el primer régimen de ideología marxista de la historia, tendrá lugar en España una crisis en varios ámbitos, muestra del malestar de amplias capas de la sociedad. Esa crisis será militar, parlamentaria y hasta tendrá lugar una huelga revolucionaria.

7.2.1 La triple crisis de 1917:

1.                   La creación de las Juntas Militares: a principios de año dentro del ejército van a organizarse las denominadas Juntas Militares, con funciones similares a las de los sindicatos, es decir, buscan mejorar las condiciones del estamento militar en cuestiones como el sistema de ascensos, que beneficia desorbitadamente a los “africanistas” (destinados en Marruecos) y pagas (la subida de los precios también les afecta),. También se exige un mayor respeto al ejército, claramente cuestionado por su efectividad, como ya se demostró con el incidente del Cu-Cut (que consistió en que dicha publicación humorística criticó la inoperancia del ejército, con lo que un grupo de militares asaltó sus instalaciones, destruyéndolas). Todas sus demandas serán satisfechas; el rey intenta así ganarse el apoyo de los militares y el ejército se convierte en un pilar de la monarquía a partir de ahora.

Viñeta que provocó a los militares, ya que dice que si se celebra una victoria, no será de los militares
2.                 La asamblea de parlamentarios: el rey acostumbraba a disolver las Cortes no siguiendo un criterio como en la época de la regencia de su madre, sino a su antojo. De hecho, se hizo cada vez más frecuente que se cerrasen las mismas, con lo cual el poder legislativo estaba paralizado. La crisis parlamentaria de verano de 1917 ocurre porque ¡las Cortes permanecían cerradas desde febrero! En Barcelona se van a reunir, fuera de la legalidad un grupo de diputados, casi 70, liderados por Francesc Cambó, denunciando la ineficacia del gobierno. Como la mayoría de los diputados “rebeldes” pertenecen a la Lliga Regionalista, su petición principal será autonomía para todos. Sin embargo, no hay colaboración con partidos de izquierda por desconfianza hacia ellos. La asamblea es disuelta cuando el gobierno accede a admitir diputados nacionalistas dentro del mismo (fin del turnismo clásico). Este éxito organizativo se debió a la Mancomunidad catalana, que funcionaba desde 1914.


Francesc Cambó

3.                  La Huelga General de 1917: ya CNT había promovido otra huelga general en 1916 de 24 horas con bastante éxito, sin embargo, pero ésta, convocada por UGT, va a tener carácter indefinido. Comenzó el 13 de Agosto, con carácter revolucionario, en clara relación con la revolución rusa de febrero. Se inició en Valencia, y su detonante fue un despido masivo en el sector ferroviario, sin posibilidad de readmisión, de unos huelguistas. Tendrá un mayor éxito en las zonas industriales y mineras, donde el proletariado está más organizado y funcionan las organizaciones socialistas que movilizan a la gente (“Casas del Pueblo”). Conforme va cuajando, se unirán a ella otras fuerzas del movimiento obrero,  los anarcosindicalistas de CNT y también se sumará un partido político, el PSOE. El corazón huelguista será Barcelona, el centro económico del país, donde durará hasta 17 días. Se producirán choques contra el ejército, que así se distancia del movimiento obrero, considerándolo “agitación social” que perjudica al Estado.
Represión de la huelga general de 1917
El comité de huelga, Besteiro, Anguiano, Saborit y Largo Caballero (sentado)

Para colmo, tras la “Gran Guerra” se produce una crisis económica de posguerra, debido a los reajustes de las economías mundiales. Al periodo que va desde 1918 a 1921 se le llama en la historiografía española “Trienio bolchevique”, debido al aumento de la agitación obrera con huelgas, manifestaciones, en tal número, que el gobierno no las puede atajar. Por ello, aparece el fenómeno del “pistolerismo”, matones a sueldo de los patronos para acabar con los líderes e instigadores de las mismas, ante la incapacidad de la clase política de establecer el control. Por otra parte, también habrá revueltas campesinas en Andalucía, feudo esencial del anarquismo español.
Eduardo Dato

Para acallar las protestas, los sucesivos gobiernos van a aprobar importantes reformas sociales, como la creación del Ministerio de Trabajo y la concesión de la jornada laboral de 8 horas, que sin embargo, no son suficientes,…

Ante el gravísimo cariz que estaban tomando los acontecimientos, el rey va a formar desde 1918 gobiernos de concentración nacional, con representantes de todas las fuerzas políticas (sólo las permitidas por él: liberales, conservadores y regionalistas catalanes). De hecho, la agitación social no disminuye, y un nuevo líder político, Eduardo Dato, será asesinado en 1921.



7.2.2 Crisis de Marruecos:

Oficiales de un puesto de observación artillera
Imágenes de la guerra



Campamento militar junto a un pueblo

Tras el reparto de África en la Conferencia de Berlín (1885), Alemania se va a incorporar tarde a la “carrera colonial” (época del Imperialismo), y ante su presión, Reino Unido y Francia promueven en la Conferencia de Algeciras (1906), la división de Marruecos en dos zonas de influencia: uno en el norte, supervisado por España, una potencia secundaria, y la zona sur, bajo la influencia de Francia. El gobierno se propone así recuperar el prestigio perdido, participando en las nuevas expediciones coloniales,  explotar sus riquezas mineras, y colocar en aquel mercado nuestros productos. Sin embargo, éste será un “regalo envenenado”, puesto que las tribus rifeñas siempre opusieron una gran resistencia.


De hecho, poco después, tendrá lugar el primer gran descalabro militar, el desastre del Barranco del Lobo (1909), que provocó los incidentes de la Semana Trágica de Barcelona. Más tarde, en 1912, tiene lugar el establecimiento del Protectorado (sistema de dominación colonial que consiste en tener jefes nativos como títeres que sostienen el poder real de una potencia extranjera).

Debido al carácter belicoso de las tribus del este del protectorado (las del oeste habían pactado con España) y a las especiales y duras condiciones de la contienda en el norte de África, tiene lugar la creación de la Legión (1920) por Millán Astray, a imitación de la Legión Extranjera Francesa.

Millán Astray, fundador de la Legión

Juramento a la bandera de los primeros legionarios. A la izquierda, Millán Astray, y a la derecha, un conocido...
Franco y Millán Astray en África


                Sin embargo, el detonante final que provocó instauración de la dictadura, fue el desastre de Annual, en Julio de 1921. El rey, que gustaba de intervenir en todo y buscaba solucionar todo de un plumazo, como si tuviese una “varita mágica”, había encargado de las operaciones en la zona de Melilla al general Fernández Silvestre, que tenía un carácter atrevido y ofensivo, del gusto del monarca. Así que aquél emprendió un avance en columna con gran rapidez, por territorio enemigo. Como no tomó las precauciones debidas, sus comunicaciones pronto estuvieron interrumpidas, y lo que es peor, se encontró con una fuerza militar superior en número reunida por el líder rifeño Abd-el-Krim.




Abd-el-Krim, líder de la resistencia rifeña




Se ordenó la retirada, pero por alguna razón, no funcionó la cadena de mando: las unidades huyeron en un caos absoluto, y las fuerzas enemigas aprovecharon el desorden para infligir una derrota terrible a las fuerzas españolas, causando unas 14.000 víctimas en pocos días. Muchas pequeñas unidades se refugiaban en los puntos fortificados creados por el ejército para tener el control del protectorado, pero fueron conquistadas una por una por Abd-el-Krim. De hecho, tras rendir a 3.000 hombres en el Monte Arruit, los hizo degollar y destripar. Llegó a las puertas de Melilla, que jamás logró conquistar.
Recogida de cadáveres en Monte Arruit

Los heridos no eran auxiliados por sus compañeros en huida, pero sí torturados por los rifeños

Tan terrible acontecimiento causó una enorme conmoción en la opinión pública española, y un mayor rechazo aún a la guerra de Marruecos (el servicio militar duraba 8 años). Se ordenó inmediatamente que se abriera una investigación sobre las responsabilidades en dicho asunto, el conocido “Expediente Picasso” (instruido por el general Juan Picasso), pero éste podía implicar al mismo Rey… Se demostró, entre otras cosas, cómo Silvestre, que había muerto, había asumido riesgos innecesarios, o desfalcos y corrupción en los abastecimientos del ejército, la ineficacia del mismo, etc.
Cartel alusivo al desastre de Annual
Así tendrá lugar el 13 de septiembre de 1923 la proclama del general Miguel Primo de Rivera, con el apoyo del Rey y la nula oposición por parte de los políticos y del ejército.


7.3 LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA Y LA CAÍDA DE LA MONARQUÍA. LOS PROBLEMAS ECONÓMICOS

Primo de Rivera con el Rey y otros militares tras su golpe
El final del reinado de Alfonso XIII está indisolublemente unido a los militares. Se estructura fácilmente en varias fases:
·         LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA:
- 13-septiembre-1923/diciembre 1925: el Directorio Militar.
- Diciembre-1925-enero 1930: el Directorio Civil.
·         1930-31: La “dictablanda” de Berenguer y el gobierno del almirante Aznar (febrero-marzo 1931).

7.3.1 La Dictadura de Primo de Rivera:

El 13 de septiembre de 1923 el capitán general de Cataluña (mando de mayor graduación de una región militar), Miguel Primo de Rivera hacía su proclama “al país y al Ejército”. Evidentemente, el monarca era conocedor de los hechos con anterioridad, y esperó al desarrollo de los acontecimientos, y visto que sólo había expectación ante el golpe y nula resistencia, decidió respaldar el mismo, con lo que unirá su destino al de la dictadura. Además, Primo expresa el carácter transitorio de la dictadura hasta que “el país ofrezca hombres rectos, sabios laboriosos y probos”.
En muchos sectores, se quería ver en Primo como el “cirujano de hierro” que exigía la situación y los regeneracionistas como Joaquín Costa, que arreglasen ese cuerpo enfermo que era España, según Silvela.
El contexto en el que aparece la Dictadura en España es muy similar al que existe en Italia antes de la llegada al poder de Mussolini: conflictividad social (huelgas, ocupaciones de tierras, de fábricas, atentados…), miedo de la burguesía, crisis parlamentaria, crisis económica,…

El Directorio Militar (1923-25):


Miguel Primo de Rivera con su Directorio Militar

Las medidas del Dictador no se dejaron esperar:
1.        Creó un Directorio Militar (compuesto por 8 generales de brigada y un contraalmirante), de carácter consultivo, que le asesoraría para el gobierno.
2.       Cerró las Cortes.
3.       Declaró la Constitución de 1876 en suspenso.
4.      Declaró el Estado de guerra hasta 1925.
5.       Disolvió los Ayuntamientos y las diputaciones.
6.       Sustituyó a los gobernadores civiles (de cada provincia) por militares.
7.       Persiguió la corrupción. Así, con su Decreto de Incompatibilidades, cualquier ex ministro o alto funcionario no podía pasar al consejo de administración de compañías que contrataban con el Estado.
8.       Paralizó la investigación del “expediente Picasso”, que podía ensuciar la reputación del monarca.
9.       Suprimió la Mancomunidad catalana en 1925.
10.    Persiguió las actividades anarquistas de CNT con gran dureza.
11.     Pacificación de Marruecos con el desembarco de Alhucemas (1925). Primo de Rivera, antes de su golpe de Estado, ya había manifestado su voluntad de abandonar el Protectorado, ante nuestra incapacidad económica y militar. Sin embargo, presionado por los militares y la burguesía, buscó recuperar el control del mismo. La oportunidad nos la proporcionó el líder rifeño Abd-el-Krim, ya que invadió la zona bajo control francés. Así se preparó un desembarco conjuntamente con Francia, a instancias de ella, para dividir la zona ocupada por los rebeldes en dos. Era la primera vez que se planificaba con todo detalle cada una de las operaciones militares, de abastecimiento, etc. en décadas, y además, se emplearon tácticas militares más modernas. El éxito fue rotundo, Abd-el-Krim tuvo que huir y fue apresado por las autoridades francesas, mientras que España recuperaba el control pleno de su área de influencia.


El problema más grave que tenía el país, y que había prácticamente justificado su golpe, estaba solucionado. También había ocurrido lo mismo con la conflictividad social, con la persecución de CNT. Pero su dictadura transitoria no iba a acabar aquí.


El desembarco de Alhucemas en una representación propagandística donde aparece el dictador en el centro
El Directorio Civil (1925-30):

El éxito del desembarco de Alhucemas hizo que Primo de Rivera pensara en disolver el Directorio Militar y formase un Directorio Civil, con lo que no se cumpliría el propósito inicial de una dictadura “transitoria”, sino que iba a consolidar el régimen. Los intentos de institucionalización serían a través de unas medidas políticas:
La creación de la Unión Patriótica (1924), un partido del régimen, que nunca fue popular, ni tuvo una ideología clara. Incluso creó una milicia armada, el Somatén (1923), a imitación del régimen de Mussolini.
Creó una Asamblea consultiva en 1926, que resultó inoperante.
Preparó un proyecto de Constitución que establecía un régimen autoritario, con un Estado confesional e intervencionista en la economía. No fue promulgada por la oposición de la opinión pública.

Política económica:

Hay que entender como primer aspecto, que tras la crisis (que dura hasta 1921) por la reconversión industrial, agraria, etc. debida a los reajustes tras la guerra, en general, hay una buena coyuntura económica, son los “felices años veinte”.
Un segundo factor positivo será que tras muchas décadas con unas finanzas en números rojos, Calvo Sotelo efectúa una reforma de la Hacienda que dejará las cuentas del Estado saneadas (luchó contra el fraude, aumentó la recaudación y se liquidó la deuda).
Así, y sólo así, se puede entender el quizá más conocido aspecto de la época de la Dictadura de Primo de Rivera, su política de creación de obras públicas, como ya había hecho Mussolini y haría Hitler. Se asfaltaron y construyeron carreteras, y también el conde de Guadalhorce dirigió una política hidráulica que construyó pantanos para el abastecimiento y regadío, a la vez que propulsó un importante programa de producción hidroeléctrica.
Este intervencionismo estatal en la economía, propia de los regímenes fascistas, se completará también con la creación de monopolios estatales en sectores clave: IBERIA, CAMPSA y Telefónica.
El proteccionismo en lo referente al comercio exterior también es reflejo de ese intervencionismo. Se “protege” la producción nacional elevando la extranjera con fuertes aranceles. Además, se obligará al empleo del carbón español para ferrocarril e industria, fomentando dicho sector.
Se creó el Servicio Nacional del Crédito Agrícola, para dar préstamos a los campesinos, una medida que ya se apuntó en la época de las desamortizaciones, para repartir más equitativamente la riqueza.
Creó 5000 escuelas, lo que favoreció una reducción significativa del analfabetismo (mayor que en otros países del entorno).
Siguiendo una doctrina corporativista, propia de los regímenes fascistas (Mussolini, luego con Franco) se crea la Organización Nacional Corporativa (1926), que busca solucionar la conflictividad laboral por medio de negociaciones permanentes y arbitradas entre la patronal y los representantes de los trabajadores. UGT se prestará a dicho sistema, colaborando, pues, con la dictadura. El número de huelgas va a disminuir ostensiblemente, y así, el descontento de trabajadores y propietarios, aunque no hay que olvidar también que a esta situación contribuye la represión de libertades.
Durante la dictadura, se aprecia cómo desciende el % de población activa que trabaja en el sector primario y hay un pequeño aumento del sector secundario y servicios, lo cual es un indicativo de una clara evolución económica hacia un país menos agrario.
Como escaparate hacia el exterior de los logros del régimen servirán la Exposición Universal de Barcelona y la Iberoamericana de Sevilla.

La caída de Primo será debida a una serie de factores:
·         la crisis económica desde 1929.
·         el rechazo a su Proyecto de Constitución.
·         tanto él como la Unión patriótica nunca tuvieron gran respaldo popular.
·         el sistema de ascensos le enfrentó a los militares (de hecho, disolvió el cuerpo de Artillería).


El dictador Primo de Rivera despachando con el rey Alfonso XIII

7.3.2 La “Dictablanda” de Berenguer y el gobierno del almirante Aznar:

En Enero de 1930 el Rey pone a Dámaso Berenguer en el gobierno. Buen militar, nunca tuvo habilidad política.
Durante su mandato, la oposición se va a organizar para derrocar a la monarquía, firmando en agosto el Pacto de San Sebastián. Así colaborarán las fuerzas que no entran en el sistema de la restauración: republicanos, nacionalistas y socialistas. También contaban con el apoyo de militares, como Queipo de Llano. El golpe quedó previsto para el 15 de diciembre de 1930, pero la guarnición de Jaca se adelantó al 12, lo que provocó el fracaso de la operación y el fusilamiento de los cabecillas militares. El día previsto tuvo lugar otro golpe en el aeródromo de Cuatro Vientos. Como resultado de estos intentos fallidos, muchos líderes políticos implicados acabaron en prisión, como Niceto Alcalá-Zamora.
Berenguer dimitirá en febrero de 1931, y mientras se convocan elecciones, estará al mando otro militar, el almirante Aznar. Las primeras serán las municipales, celebradas el 12 de abril 1931. Los escaños se repartieron entre los partidos tradicionales (conservadores, liberales) y las otras fuerzas políticas, sin embargo, en las capitales del país, donde no tiene tanta fuerza el sistema caciquil, la mayoría para los republicanos fue aplastante (victoria en 41 de 50 capitales de provincia). El rey tomó nota de lo que esta derrota significaba y se preparó para el exilio. El 14 de abril de 1931 se declaraba la II República.

Proclamación de la II República en la Puerta del Sol de Madrid

TEXTOS DEL TEMA 6

TEXTOS TEMA 6

Manifiesto de Sandhurst

He recibido de España un gran número de felicitaciones con motivo de mi cumpleaños (…). Cuantos me han escrito muestran igual convicción de que sólo el restablecimiento de la monarquía constitucional puede poner término a la opresión, a la incertidumbre y a las crueles perturbaciones que experimenta España. Dícenme que así lo reconoce ya la mayoría de nuestros compatriotas, (...).
Por virtud de la espontánea y solemne abdicación de mi augusta madre, tan generosa como infortunada, soy único representante yo del derecho monárquico en España.
Huérfana la nación ahora de todo derecho público e indefinidamente privada de sus libertades, natural es que vuelva los ojos a su acostumbrado derecho constitucional y a aquellas libres instituciones que ni en 1812 le impidieron defender su independencia ni acabar en 1840 otra empeñada guerra civil. Debióles, además, muchos años de progreso constante, de prosperidad, de crédito y aun de alguna gloria; años que no es fácil borrar del recuerdo cuando tantos son todavía los que los han conocido.
(...) lo único que inspira ya confianza en España es una monarquía hereditaria y representativa, mirándola como irremplazable garantía de sus derechos e intereses desde las clases obreras hasta las más elevadas.
En el entretanto, no sólo está hoy por tierra todo lo que en 1868 existía, sino cuanto se ha pretendido desde entonces crear. Si de hecho se halla abolida la Constitución de 1845, hállase también abolida la que en 1869 se formó sobre la base inexistente de la monarquía. (...)
Nada deseo tanto como que nuestra patria lo sea de verdad. A ello ha de contribuir poderosamente la dura lección de estos últimos tiempos que, si para nadie puede ser perdida, todavía lo será menos para las hornadas y laboriosas clases populares, víctimas (…) de absurdas ilusiones. (...)
Sea la que quiera mi propia suerte ni dejaré de ser buen español ni, como todos mis antepasados, buen católico, ni, como hombre del siglo, verdaderamente liberal.
Suyo, afmo., Alfonso de Borbón.
Nork-Town (Sandhurst), 1 de diciembre de 1874

La Constitución de 1876 (PAEG)

DON ALFONSO XII, por la gracia de Dios, (…); en unión y de acuerdo con las Cortes del Reino (…) hemos venido en decretar (…) la siguiente CONSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA (…).
Art. 11. La religión Católica, Apostólica, Romana, es la del Estado. La Nación se obliga a mantener el culto y sus ministros. Nadie será molestado en territorio español por sus opiniones religiosas, ni por el ejercicio de su respectivo culto, salvo el respeto debido a la moral cristiana. No se permitirán, sin embargo, otras ceremonias ni manifestaciones públicas que las de la religión del Estado (…)
Art. 13. Todo español tiene derecho: de emitir libremente sus ideas y opiniones, ya de palabra, ya por escrito, valiéndose de la imprenta o de otro procedimiento semejante, sin sujeción a la censura previa; de reunirse pacíficamente; de asociarse para los fines de la vida humana (…)
Art. 18. La potestad de hacer las leyes reside en las Cortes con el Rey.
Art. 19. Las Cortes se componen de dos Cuerpos Colegisladores, iguales en facultades: el Senado y el Congreso de los Diputados.
Art. 20. El Senado se compone: .- De senadores por derecho propio. .- De senadores vitalicios nombrados por la Corona. .- De senadores elegidos por las corporaciones del Estado y mayores contribuyentes en la forma que determine la ley (…)
Art. 27. El Congreso de los Diputados se compondrá de los que nombren las Juntas electorales, en la forma que determine la ley. Se nombrará un Diputado a lo menos por cada cincuenta mil almas (…)
Art. 50. La potestad de hacer ejecutar las leyes reside en el Rey (…)
Art. 75. Unos mismo Códigos regirán en toda la Monarquía, sin perjuicio de las variaciones que por particulares circunstancias determinen las leyes (…)

Fuente: De Esteban, J. “Constituciones de España” (Constitución de 1876). Centro de Estudios P. y C.

La ideología conservadora de Cánovas del Castillo

El arte de gobernar consiste en marchar siempre adelante, mejorando todo lo existente; pero haciendo cuanto haya que hacer con lentitud, extirpando las causas para matar los efectos sin producir revoluciones, que son en todos conceptos funestas.
¿Quién se opone ni se ha opuesto jamás a las reformas, cuando estas reformas son o pueden ser sinónimo de mejoras?¿Quién hay que pueda rechazar las mejoras? Pero ¿es esto lo que muchas veces significa la palabra reforma, o es una agitación malsana que hace que se piense que con sólo moverse se mejora, que con sólo alterar se perfecciona, que únicamente destruyendo hoy lo de ayer, para que mañana vuelva a ser destruido, se camina con paso firme por la senda del progreso humano?


Discurso de Cánovas del Castillo sobre el sufragio universal en 1888  (PAEG)

El sufragio universal, que es en sí mismo una malísima institución política, una institución incompatible con todo ordenado régimen político, y más si ese régimen es el monárquico, el sufragio universal, aun cuando sea verdad (y sobre todo ha de ser verdad), es incompatible a la larga con la propiedad individual, con la desigualdad de las fortunas y con todo lo que no sea un socialismo desatentado y anárquico. El sufragio universal no puede ser más que un instrumento de socialismo o una farsa vil, y, en estos últimos tiempos, es, bajo ese título postrero, como he juzgado conveniente calificarlo. Cualesquiera que sean los peligros y los inconvenientes del sufragio universal, es inútil discutirlo ahora. ¿Quién piensa, quién ha dicho siquiera que, después de que en España se haya votado una Ley de sufragio universal, las opiniones de las muchedumbres, de los pobres, de los que nada tienen, estarán representadas en las urnas electorales? ¿Hay alguien que sospeche esto siquiera? ¿A qué, pues, discutir el sufragio universal? Ya he indicado brevemente a qué consecuencias puede llegar ese sufragio. En otras ocasiones lo he discutido; y, si llegara el caso, como simple tema académico, podría discutirlo de nuevo.                     Cánovas. 8 de noviembre de 1888

El caciquismo

El caciquismo sólo es posible en un país de gran propiedad agraria. El cacique es el ricacho del pueblo, él mismo es terrateniente o representante del terrateniente de alcurnia que reside en la Corte; de él depende que los obreros agrícolas trabajen o se mueran de hambre, que los colonos sean expulsados de las tierras o que las puedan cultivar, que el campesino media pueda obtener un crédito. La Guardia Civil del pueblo está en connivencia con él, el maestro (…) debe someterse a él, el párroco prefiere por lo común colaborar con él; en una palabra, es el nuevo feudal. (…). El caciquismo, como el feudalismo, tiene estructura piramidal partiendo del burgo o aldea; a la altura provincial hay cacique o caciques, que suelen colaborar con el “señor gobernador”.

Texto de Tuñón de Lara, M. La España del siglo XIX, Ed. Laia, Barcelona, 1974.

Un texto historiográfico sobre la Mano Negra

La Mano Negra fue el nombre de una organización secreta formada en 1883 por jornaleros filoanarquistas andaluces que actuó en Cádiz, Sevilla y Málaga cometiendo asesinatos y atentados con el propósito de castigar a la burguesía terrateniente, vengar a los pobres y fomentar la insurrección revolucionaria en un contexto marcado por las malas cosechas, la carestía, la bajada de los salarios y el aumento de la miseria en el campo. Los obsesivos sentimientos de inseguridad y miedo se propagaron rápidamente entere los propietarios agrarios andaluces y entre la prensa derechista cuando llegaron las primeras noticias de las violentas revueltas espontáneas de jornaleros que –ansiosos por un reparto de tierras- se habían lanzado al asalto colectivo de algunos cortijos, habían saqueado panaderías e incluso habían asesinado a varios latifundistas. La policía responsabilizó de la planificación y ejecución de estos actos delictivos a la Mano Negra –cuya verdadera fuerza y efectivos fueron exagerados- y el gobierno desató una implacable represión que alcanzó a la totalidad del movimiento anarquista español. Aunque la FTRE negó cualquier relación con la Mano Negra y condenó sus acciones, más de 2000 obreros y cabecillas pertenecientes a la FTRE fueron detenidos, algunos de ellos fueron torturados y seis fueron ejecutados. Grupos revolucionarios semejantes a la Mano Negra española existieron también en otros países; por ejemplo, en Francia fue desarticulada una organización clandestina delictiva anarquista denominada Bande Noire en 1882 y en las zonas rurales de Irlanda, los llamados ribbonmen protagonizaron numerosas agresiones y ataques contra los granjeros ingleses.

Comunicado de la FTRE a sus afiliados, tras los hechos de la Mano Negra

"Hacéis poco. Tenéis el deber de hacer más. Cuanto encierran los graneros es vuestro. Es el sudor de vuestra frente. Y como es vuestro no debéis pedirlo, debéis tomarlo. El deber de todo revolucionario no es morir de miseria y de hambre, sino levantarse en contra de la injusticia y luchar por la revolución social, individual o colectivamente. Guerra, guerra siempre hasta que abran los ojos a la luz o hallamos triunfado. ¡El que quiera comer que trabaje! ¡Los que no trabajan y a cualquier precio viven del pueblo, roban a los trabajadores! ¡Son ellos los ladrones! ¡Mueran los zánganos! ¡Al agricultor la tierra! ¡Al obrero la fábrica! ¡Al menestral el taller! ¡Viva la Revolución Social!

Programa del Partido Socialista Obrero Español (PAEG)

Considerando que la sociedad actual tiene tan solo por fundamento el antagonismo de clases (…) el Partido Socialista Obrero Español declara que su aspiración es:
·         Abolición de clases (…)
·         Transformación de la propiedad individual en propiedad social o de la sociedad entera.
·         Posesión del poder político por la clase trabajadora (1)
Y como medios inmediatos para acercarnos a la realización de este ideal (2), los siguientes:
·         Libertades políticas.
·         Derecho de coalición o legalidad de las huelgas.
·         Prohibición del trabajo de los niños menores de 9 años (…)
·         Leyes protectoras de la vida y de la salud de los trabajadores (…)
·         Creación de comisiones, elegidas por los obreros, que visitarán las habitaciones en que éstos vivan, las minas, las fábricas y los talleres (…)
·         Creación de escuelas gratuitas (…) en cuyos  establecimientos la instrucción y educación sean laicas.
·         Adquisición por el Estado de todos los medios de transporte y de circulación, así como de las minas, bosques, etc. y concesión de los servicios de estas propiedades a las asociaciones obreras (…) (3)

Madrid, 9 de julio de 1879. Firman: Alejandro Olcina, Gonzalo H. Zubiaurre, Victoriano Calderón, Pablo Iglesias

(1) estas ideas son claramente marxistas
(2) los partidos obreros surgen para mejorar las condiciones laborales en tanto en cuanto se logra la “dictadura del proletariado”
(3) esto es un paso que nos acerca al comunismo, donde el Estado posee todos los medios de producción. Puede parecer una vuelta al pasado, donde los bosques eran de uso común…

Sabino Arana: El discurso de Larrazábal (1892)

“Fui yo carlista hasta los diecisiete años, porque carlista había sido mi padre, aunque un carlista que sólo trabajó por el lema Religión y Fueros y a quien el dolor de la ruina de nuestras libertades lo llevó al sepulcro…
Pero el año ochenta y dos mi hermano ya era vizcaíno nacionalista; yo defendía mi carlismo per accidens(1) tantas pruebas históricas y políticas me presentó él para convencerme de que Bizkaya no era España… que mi mente entró en la fase de la duda y concluí prometiéndole estudiar con ánimo sereno la historia de Bizkaya y adherirme firmemente a la verdad…
Tres trabajos se presentaron desde el primer día ante mis ojos: estudiar la lengua de mi patria, que desgraciadamente me era en absoluto desconocida(2), su historia y sus leyes; y en segundo lugar, proporcionar a los compatriotas que no poseyeran el Euskera, por medio de la publicación de una Gramática, el medio de aprenderlo, e instruirlos, mediante algunos libros, y un periódico, en la historia y la política patrias; y como síntesis de todos estos trabajos, la extirpación del extranjerismo e implantación del patriotismo
Unos cuantos folletos y el opúsculo(3) Bizkaya por su Independencia es cuanto mi pluma hasta el presente ha dado a la publicidad… La sociedad nacionalista no está aún constituida… Habéis de perdonarme que os haya dirigido la palabra en idioma extranjero(4).
Y ahora, gritad conmigo: ¡Viva la independencia de Bizkaya!(5)

SABINO ARANA: Obras completas, Ed. Sabindiar-Batza, Bayona-Buenos Aires, 1965.

(1) no es vasco ni catalán J , sino latín: “por accidente”, o “accidentalmente”. Por tanto, era carlista por inercia familiar, no por convicción, en sus orígenes.
(2) ya lo comenté en clase: irónicamente, defiende el conocimiento de la lengua euskera que desconoce, por un anhelo que ve en las tradiciones y el mundo rural la “esencia” de la nación, que se ha perdido
(3) “opus”= obra, en latín; opúsculo= obrita, escrito pequeño, que no llega ni a libro.
(4) ¡toma parida! Aunque algunas de estas las vemos hoy en día en los políticos,… ¿Verdad?
(5) no hay, aún, una conciencia que alcance al resto de provincias vascas. Como sólo conoce su provincia, no hay un nacionalismo más amplio.

Ideología del futuro PNV en 1893

La “doctrina política” del futuro PNV se condensó en el articulado que sigue:
Artículo 1º: Bizcaya, al organizarse en régimen de Confederación republicana, lo hace previa la “aceptación de la doctrina política enunciada por Arana Goiri en el lema “Jaun_goikua eta Lagi Zarra”, que se declara en los artículos siguientes.
Artículo 2º: Bizcaya será católica, apostólica, romana, en todas las manifestaciones de su vida interna y en sus relaciones con los demás pueblos.
Artículo 3º: Bizcaya restablecerá en toda su integridad lo esencial de sus Leyes Tradicionales, llamadas Fueros. Restaurará los buenos usos y las buenas costumbres de sus mayores. Se constituirá, si no exclusivamente, principalmente, con familias de raza euskeriana. Señalará el euskera como lengua oficial.
Artículo 4º: Bizcaya se establecerá sobre una perfecta armonía y conformidad entre el orden religioso y político; ente lo divino y lo humano…”
Tras la doctrina, Sabino determinó la bandera. La bicrucífera, de fondo rojo con una cruz blanca, representativa de la fe cristiana, y la cruz verde de San Andrés… Se atuvo a los colores del escudo vizcaíno.
M. García Venero: Historia del nacionalismo vasco. Editora Nacional, Madrid, 1979.

El racismo de Sabino Arana

La fisonomía del bizkaíno es inteligente y noble; la del español inexpresiva y adusta. El bizkaíno es de andar apuesto y varonil; el español, o no sabe andar (ejemplo, los quintos), o si es apuesto, es tipo femenil (ejemplo, el torero). El bizkaíno es inteligente y hábil para toda clase de trabajos: el español, es corto de inteligencia y carece de maña para los trabajos más sencillos. Preguntádselo a cualquier contratista de obras, y sabréis que un bizkaíno hace en igual tiempo tanto como tres maketos juntos(1) […].
El bizkaíno es laborioso; el español, perezoso y vago. El bizkaíno no vale para servir, ha nacido para ser señor (2); el español no ha nacido más que para ser vasallo y siervo. El bizkaíno degenera en carácter si roza con el extraño; el español necesita de cuando en cuando una invasión extranjera que lo civilice(3).
Ved un baile bizkaíno presidido por las autoridades eclesiástica y civil y sentiréis regocijarse el ánimo al son del txistu, la alboka o la dulzaina y al ver unidos en admirable consorcio el más sencillo candor y la más loca alegría; presenciad un baile español y si no os causa náuseas el liviano, asqueroso y cínico abrazo de los dos sexos(4) queda acreditada la robustez de vuestro estómago, pero decidnos luego si os ha divertido el espectáculo o más bien os ha producido hastío y tristeza(5)

ARANA, S. “Qué somos”, El Bizkaitarra, nº 42, 1895

(1) ¿Cuántas veces habéis escuchado un comentario similar hoy día? ¿Acaso no usamos estos prejuicios aún hoy? ¿Todos los vascos son duros y fuertes, o es un reduccionismo simplista? ¿Es populista y poco científico tomar como base para una teoría a un contratista?
(2) desde la Edad Media, los nacidos en territorio vasco tenían el “privilegio” de consideración de hidalguía, es decir, baja nobleza
(3) alude a que España ha sido invadida varias veces por culturas superiores (islámica, romana), mientras que los vascos han rechazado siempre a los invasores
(4) he ahí una clara expresión del conservadurismo de este autor; hace referencia al pasodoble, que empezaba a extenderse en su región
(5) Etnocentrismo: considerar como la mejor la cultura propia, despreciando a las demás, sobre todo, por su desconocimiento. ¿Cuántas veces nos ha pasado eso hoy día con otras costumbres?

Memorial de Greuges o de Agravios, en defensa de los intereses morales y materiales de Cataluña

“Lo que deseamos, señor, es que en España se implante un sistema regional adecuado (…) y parecido a alguno de los que se siguen en los gloriosísimos (1) imperios de Austria-Hungría y Alemania, y en el Reino Unido, sistemas ya seguidos en España en los días de nuestra grandeza. Lo deseamos no sólo para Cataluña, sino para todas las provincias de España (2). (…) Se arrebató nuestro sistema administrativo (3), no podemos usar nuestra lengua (…) Hoy se intenta con interés destruir, o como menos adulterar nuestro derecho civil. (…) A fuerza de trabajos y privaciones inmensas, nuestros industriales han creado una industria española que en cuarenta años ha progresado y logrado un altísimo nivel. Esta industria viene siendo atacada de raíz de unos años a esta parte, y últimamente lo ha sido y lo es debido al tratado con Francia y el proyecto de modus vivendi con Inglaterra (4). (…) No es ninguna de las citadas la única causa del asunto del que nos ocupamos, de los golpes funestos que ha sufrido nuestra industria. En ellos influye la enemistad que se ha logrado despertar contra nuestras regiones(5), la actividad industrial de las cuales rompe la somnolienta monotonía de la generalidad del país, que satisface sus escasísimas necesidades por medio de una rudimentaria agricultura. Los que explotan la política se figuran que obtendrían más comodidades proveyéndose del extranjero(6), y a esta idea egoísta sacrifican los intereses de la producción del país. El ideal de muchos de ellos es una España exclusivamente agrícola, dominada por un centro que sea el único punto brillante de la nación(7). (…) triste devenir el que por este camino se prepara España.”

(Presentado al rey en marzo de 1885 durante su visita a Barcelona)

(1) para que parezcan un gran ejemplo a imitar, tienen que ser adornados con adjetivos exagerados
(2) aún el nacionalismo no está maduro, se ve una continuidad del pensamiento federalista
(3) se refiere a los privilegios e instituciones abolidos en el XVIII por los Decretos de Nueva Planta
(4) ya Espartero había hecho un proyecto en 1842 nocivo contra la industria textil catalana, que desató una gran protesta y el bombardeo de Barcelona, desoyendo los intereses de Cataluña
(5) ya los catalanes perciben la animadversión contra sus reivindicaciones y sus políticos: los primeros diputados nacionalistas serían abucheados en el Congreso
(6) fomentan el librecambismo para que lleguen productos extranjeros en vez de promover los nacionales
(7) critican el centralismo del gobierno y la orientación agrícola de gran parte del país, frente a la industria

Las Bases de Manresa (1892)

Base 3ª: La lengua catalana será la única que con carácter oficial podrá usarse en Cataluña(1) y en las relaciones de esta región con el poder central.
Base 4ª: Sólo los catalanes, ya sean por nacimiento o en virtud de naturalización(2), podrán desempeñar en Cataluña cargos públicos(3), incluyéndose en estos los gubernativos y administrativos que dependan del poder central. También deberán ser desempeñados por catalanes los cargos militares (…).
Base 6ª: Cataluña será la única soberana en su gobierno interior; por lo tanto, dictará libremente sus leyes orgánicas, cuidará de su legislación civil, penal, mercantil, administrativa y procesal; del establecimiento y percepción de los impuestos, de la acuñación de la moneda y tendrá todas las demás atribuciones inherentes a la soberanía que no correspondan al poder central (…).
Base 7ª: El poder legislativo regional radicará en las Cortes catalanas, que deberán reunirse todos los años en época determinada y en lugar diferente. Las Cortes se formarán por sufragio de todos los cabezas de familia(4), agrupados en clases basadas en el trabajo manual, en la capacidad o en las carreras profesionales, en la propiedad, industria y comercio, mediante la correspondiente organización gremial (…).

Bases para la Constitución Regional Catalana, Manresa, 27 de marzo de 1892.

(1) claro ejemplo de nacionalismo excluyente
(2) carta de naturaleza
(3) no es un raro ejemplo de exclusión. Hoy exigen nivel alto de conocimiento de la lengua catalana, valenciana,…. para las oposiciones a empleos públicos en dichas regiones, lo cual excluye de facto a un gran número de personas, convirtiendo dichos cargos en monopolio de los nativos de allí.
(4) esto exige definir claramente “familia” y “cabeza de familia”…

Las riquezas cubanas

Los Estados Unidos desean una revisión de la tarifa(1) española, en el sentido de que puedan enviar a Cuba mayor número de frutos(2), para que sea menor el pago que cada año hacen de sumas enormes a los cubanos; y España necesita, si ha de continuar aprovechándose de Cuba, cerrar la puerta a los frutos americanos, para poder colocar en la isla sus artículos de comercio, que no podría, en libre o menos desigual competencia, rivalizar en Cuba con los productos de los Estados Unidos(3).
MARTÍ, José.: Sección constante, 1881.
(1)     Arancel
(2)    Productos
(3)    Está describiendo el interés de cada potencia, EEUU y España, por la isla.

La opinión pública española ante la guerra con EEUU (1898)

A España le está encomendado un destino providencial en la historia. El pueblo español es el campeón del cristianismo y su historia es la del soldado de la civilización cristiana. Hoy nos atacan bárbaros que no vienen desnudos ni envueltos en pieles de pantera (…) sino montados en grandes máquinas de vapor, armados con electricidad y disfrazados de europeos. Pero, como todas las tribus bárbaras, no tienen más ideal que la codicia ni más código que los desenfrenos de su voluntad. Quieren destronar a Dios y colocar en sus altares al dólar como ídolo universal.

Fragmento de un sermón del sacerdote Calpena en Madrid

Un texto historiográfico: Singular colonización de Filipinas por España

La colonización en Filipinas no había creado una base de mestizaje y aculturación de importancia. La relación entre la metrópoli y el archipiélago se había centrado sobre todo en la explotación  de recursos agrarios monopolizados por la vieja Compañía de Tabacos de Filipinas y en la presencia de clérigos y misioneros. De esta relación da una idea el testimonio de un diplomático de mediados de siglo:
“La gente de color debe prestar voluntariamente respeto y obediencia a la blanca. Para conseguir este objetivo es preciso mantener a la primera en un estado intelectual y moral que haga de su mayoría numérica una fuerza política menor (…). Los colegios para varones ahora existentes en Manila deben cerrarse (…). En el servicio de las armas no deben de pasar de soldados rasos o, todo lo más, cabos. Más vale hacer sargento u oficial a un ranchero español aunque no sepa leer ni escribir que al indígena más capaz (…). Es preciso hacer de modo que en cada pueblo haya un cura español, siendo preferible dejarle sin ministro que el ponerle al cargo de un clérigo filipino (…)”.

De Mas y Sanz, Sinibaldo: ”Informe sobre el estado de las islas Filipinas en 1842”. Citado en Palanco Aguado, F.: “España en Filipinas. Doce textos históricos”, en Tiempo y Tierra, revista de la APGH, nº 5, 1997, págs. 72-73.

Resoluciones previas al ultimátum estadounidense a España

Considerando que el aborrecible estado de cosas que ha existido en Cuba durante los últimos años, en isla tan próxima a nuestro territorio, ha herido el sentido moral del pueblo de los Estados Unidos, ha sido un desdoro para la civilización cristiana y ha llegado a su periodo crítico con la destrucción de un barco de guerra norteamericano y con la muerte de 266 de entre sus oficiales y tripulantes, cuando el buque visitaba amistosamente el puerto de La Habana.
Considerando que tal estado de cosas no puede ser tolerado por más tiempo... El Senado y la Cámara de Representantes, reunidos en Congreso, acuerdan:
1º) Que el pueblo de Cuba es y deber ser libre e independiente.
2º) Que es deber de los Estados Unidos exigir que el gobierno español renuncie inmediatamente a su autoridad y gobierno en la isla de Cuba y retire sus fuerzas de las tierras y mares de la isla.
3º) Que se autoriza al Presidente de los Estados Unidos, y se le encarga y ordena, que utilice todas las fuerzas militares de los Estados Unidos para llevar a efecto estos acuerdos.

Resolución del Congreso de EE.UU (20 de abril de 1898).
El tratado de Paz de París (PAEG)

Artículo I: España renuncia todo derecho de soberanía y propiedad sobre Cuba. En atención a que dicha isla cuando sea evacuada por España, va a ser ocupada por los Estados Unidos, los Estados Unidos mientras dure su ocupación, tomarán sobre sí y cumplirán las obligaciones que por el hecho de ocuparla, les impone el Derecho Internacional, para la protección de vidas y haciendas.
Artículo II: España cede a los Estados Unidos la Isla de Puerto Rico y las demás que están ahora bajo su soberanía en las Indias Occidentales, y la Isla de Guam en el Archipiélago de las Marianas o Ladrones.
Artículo III: España cede a los Estados Unidos el archipiélago conocido por las Islas Filipinas […]. Los Estados Unidos pagarán a España la suma de veinte millones de dólares (20000000) dentro de los tres meses después del canje de ratificaciones del presente tratado.
Artículo V: Estados Unidos, al ser firmado el presente tratado, transportará a España a su costa los soldados españoles que hicieron prisioneros de guerra (…). España (…) procederá a evacuar las islas Filipinas, así como la de Guam (…).
Tratado de París, 10 de diciembre de 1898.

El Regeneracionismo: “España sin pulso”

Los doctores de la política y los facultativos de cabecera estudiarán, sin duda, el mal; discurrirán sobre sus orígenes, su clasificación y sus remedios; pero el más ajeno a la ciencia que preste atención a asuntos políticos observa este singular estado de España: donde quiera que se ponga el tacto, no  encuentra pulso.
Monárquicos, republicanos, conservadores, liberales, todos los que tengan algún interés en que este cuerpo nacional viva, es fuerza(1) que se alarmen y preocupen de tal suceso. (…) Pero el corazón que cesa de latir y va dejando frías e insensibles todas las regiones del cuerpo, anuncia la descomposición y la muerte al más lego(2).
La guerra con los ingratos hijos de Cuba no movió una sola fibra del sentimiento popular. Hablaban con elocuencia los oradores en la Cámara(3) de sacrificar la última peseta y derramar la postrer(4) gota de sangre…(5) de los demás; (…) todos esperaban o temían algún estremeci-miento de la conciencia popular; sólo se advierte una nube general de silenciosa tristeza (…).
El efecto inevitable del menosprecio de un país respecto de su poder central es el mismo que en todos los cuerpos vivos produce la anemia y la decadencia de la fuerza cerebral: primero, la atonía, y después, la disgregación y la muerte. (…)
La degeneración de nuestras facultades y potencias tutelares ha desbaratado nuestra dominación en América(6) y tiene en grave disputa la del Extremo Oriente(7); pero aún es más grave que la misma corrupción y endeblez del avance de las extremidades a los organismos más nobles y preciosos del tronco(8), y ello vendrá sin remedio si no se reconstituye y dignifica la acción del Estado. Engañados grandemente vivirán los que crean que por no vocear los republicanos en las ciudades, ni alzarse los carlistas en la montaña, ni cuajar los intentos de tales o cuales jefes de los cuarteles, ni cuidarse el país de que la imprenta calle o las elecciones se mixtifiquen, o los Ayuntamientos exploten sin ruido las concejalías y los Gobernadores los juegos y los servicios, está asegurado el orden y es inconmovible el Trono(9) (…)
Si pronto no se cambia radicalmente de rumbo, el riesgo es infinitamente mayor, por lo mismo que es más hondo, y de remedio imposible, si se acude tarde; el riesgo es el total quebranto de los vínculos nacionales y la condenación, por nosotros mismos, de nuestro destino como pueblo europeo y tras de la propia condenación, claro es que no se hará esperar quien en su provecho y en nuestro daño la ejecute.

F. Silvela, El Tiempo, 16 de agosto de 1898

(1) necesario
(2) el que no es un experto
(3) Congreso
(4) última
(5) hace referencia a unas palabras textuales de Cánovas en el Congreso respecto a la posición del gobierno sobre la guerra de Cuba, ya que estaban dispuestos “sacrificar… etc.”
(6) pérdida de las colonias
(7) aunque el 14 de agosto los yanquis habían ocupado Manila, aún Silvela no conoce la pérdida de Filipinas, que se firma en diciembre
(8) con esta idea corporativista, compara las colonias con los miembros más alejados del cuerpo, que se están corrompiendo y perdiendo, pero esta “enfermedad” amenaza con acercarse poco a poco al “tronco” y “órganos vitales” de la nación, el mismo territorio peninsular
(9) lo que he destacado en cursiva son los problemas que detecta el autor: no porque esos problemas no se manifiesten, o no los vean los oligarcas, significa que la monarquía no vaya a tener problemas

“Consecuencias del 98”

“Dado que, a corto plazo, la crisis del 98 no provocó cambios políticos sustanciales, pareció que el país había interiorizado la derrota con irresponsable indiferencia y alegre pasividad… Pero no fue así.
Primero, el 98 provocó, principalmente en el ámbito intelectual una profunda crisis de la conciencia nacional, una intensa reflexión sobre España y su significación en la historia, que se plasmó en una producción literaria, ensayística y artística de gran calidad (la obra de Unamuno, Baroja, Azorín, Maeztu, Valle Inclán, Machado, la pintura de Zuloaga, más la producción de los “epígonos” del 98: Ortega, Marañón, Azaña, Pérez de Ayala, Solana, etc.) que condicionó de forma decisiva la vida cultural española a lo largo del siglo XX.
Segundo, el 98 generó exigencias de cambio, de reformas, de regeneración, por decirlo con la palabra entonces en boga, que tuvo en Joaquín Costa a su principal teorizador (…).
Tercero, el 98 coincidió con la irrupción de los nacionalismos periféricos en la política española. Arana el líder del nacionalismo vasco, fue elegido diputado a la Diputación de Vizcaya en septiembre de 1898. La Lliga Regionalista entró en el Parlamento español con cuatro diputados a raíz de las elecciones de 1901. Solidaridat Catalana (…) logró en las de 1907, 41 de los 44 escaños de Cataluña. La cuestión catalana cambió la política; reveló la mala vertebración de la organización territorial del Estado español (…).
El 98 reveló, pues, las limitaciones del régimen de 1876, fijó además parte sustancial de la agenda de cuestiones que iban a interesar a los españoles durante buena parte del siglo XX.”

Fusi, J.P. y Palafox, J.: España 1808-1996. El desafío de la modernidad, Madrid, España, 1997, pág. 177.

 Artículo de Joaquín Costa sobre la tierra y la cuestión social. (PAEG)

El pueblo gime en la misma servidumbre que antes, la libertad no ha penetrado en su hogar, su mísera suerte no ha cambiado en lo más mínimo, como no sea para empeorar (…), el régimen liberal ha hecho bancarrota. ¿Y sabéis por qué? Porque esa libertad no se cuidaron más que de escribirla en la “Gaceta”, creyendo que a eso se reducía todo; porque no se cuidaron de afianzarla dándole cuerpo y raíz en el cerebro y en el estómago; en el cerebro, mejorando y universalizando la instrucción, en el estómago, promoviendo una transformación honda de la agricultura, que la haga producir doble que al presente y disminuya el precio de las subsistencias, y, mediante la difusión de la propiedad territorial, elevando a los braceros a la condición de terratenientes. Se contentaron con la sombra, olvidando la verdadera sustancia de la libertad y su verdadera garantía, que se hallan en la escuela y en la despensa; y el fracaso era inevitable. No vieron que la libertad sin garbanzos no es libertad. No vieron que por encima de todas las Constituciones y de todos los derechos individuales y de todas las urnas electorales, el que tiene la llave del estómago tiene la llave de la conciencia, y, por tanto, que el que tiene el estómago dependiente de ajenas despensas no puede ir a donde quiere; no puede hacer lo que quiere, no puede pensar como quiere; no puede el día de las elecciones votar a quien quiere; no reflexionaron que el que no sabe es como el que no ve, y el que no ve tiene que ir conducido por un lazarillo a donde el lazarillo quiere llevarle, que raras veces es a donde el ciego le conviene, que casi siempre es donde le conviene al lazarillo (…) Esto lo vieron claramente los hombres de Estado de 1873, preocupándose tanto como de la reforma política, de la reforma social cuando todavía podía ser sazón de que fructificase pacífica y evolutivamente, sin los grandes trastornos y conmoción que ahora nos amenazan y que empiezan a alarmar a todos los partidos (…) 

                     COSTA, J.: La tierra y la cuestión social. Madrid, 1902