martes, 9 de abril de 2013

TEMA 9

Tema 9: LA GUERRA CIVIL (1936-1939). 

1.La sublevación militar y la internacionalización del conflicto. 
2.El desarrollo de la guerra civil. 
3.La evolución en las dos zonas, consecuencias de la guerra y su incidencia en Castilla-La Mancha.


         La Guerra Civil es uno de los acontecimientos fundamentales de la historia de España, y es básica para comprender muchos aspectos de nuestra sociedad actual.
         El principal hándicap para el estudio de este tema es que ya tenemos una idea preconcebida del conflicto, a veces muy parcial, cuando no subjetiva, asociada a un bando. Esto ocurre porque algunas heridas de la guerra siguen abiertas, más aún cuando alguno de nuestros familiares la tuvo que vivir. Hay que desprendernos de los prejuicios y estudiar los acontecimientos que tuvieron lugar durante la guerra para juzgarla nosotros mismos, y no la juzgue nadie por nosotros. Héroes, asesinos y mártires se reparten por igual en ambos bandos: cada uno lucha por mejorar su país, según su ideario político.
Es una visión errónea identificar la Guerra Civil como una consecuencia del fracaso del régimen republicano. Las causas de la guerra vienen de muy atrás. La Guerra Civil es el estallido de un conflicto que destapa las enormes desigualdades existentes en la sociedad española. Los sucesivos gobiernos del XIX y XX no fueron capaces de crear una amplia clase media, de ahí la inestabilidad de esta época. Sólo una parte de la sociedad se imponía sobre la otra, una pequeña clase privilegiada, formada por aristócratas y burgueses se sustentaba en su cómoda posición gracias a una enorme masa de proletarios y jornaleros en una situación precaria permanente. El desmantelamiento del Antiguo Régimen o la consecución del sufragio universal sólo había “maquillado” esta situación.

9.1 SUBLEVACIÓN E INTERNACIONALIZACIÓN:

9.1.1 Preparación de la sublevación y el alzamiento

La conspiración fue preparada por Mola, que estuvo en contacto con militares como Goded, Franco, Fanjul, Sanjurjo (en el exilio), Queipo de Llano,… y políticos de la derecha. Lo único que les unía era el deseo de derribar al Frente Popular, sin tener muy claro qué tipo de régimen se instalaría después de triunfar la sublevación.
 La conmoción por los asesinatos del teniente Castillo y José Calvo Sotelo, (que estaba construyendo el Bloque Nacional para contrarrestar al Frente Popular) precipitó los hechos.
 
La imagen de Calvo Sotelo asesinado conmocionó a todo el país
El alzamiento se inició el día 17 de julio por la tarde, en el Protectorado, siendo los Regulares de Melilla y la Legión los primeros en sublevarse. La noticia se extendió a la península donde se iniciaron los levantamientos contra el gobierno del 18 al 21, pero en algunos lugares van a fracasar por la actuación de los grupos de izquierda.
La sublevación triunfó en Canarias, cuyo gobernador militar era Franco, uno de los jefes conspirados, y en el Protectorado del norte de África. Al otro lado del estrecho, Cádiz y Algeciras se unieron a los rebeldes, como Sevilla, controlada por Queipo de Llano, y en Andalucía también Granada se unió a la revuelta. 
Queipo de Llano radiando una de sus alocuciones
 Las Baleares apoyaron la sublevación, excepto Menorca, así como gran parte de Aragón, toda Castilla-León y Galicia. También Cáceres se sumó a la insurrección. Por su parte, Mola, como gobernador militar de Navarra, consiguió que se uniesen Álava, Navarra y La Rioja.
Por tanto, los territorios donde no triunfó la sublevación, y por tanto, siguieron fieles al gobierno de la República fueron Andalucía oriental, Comunidad Valenciana, Murcia, Castilla-La Mancha, Madrid, Cataluña y la cornisa cantábrica (Asturias, Cantabria, Vizcaya y Guipúzcoa), es decir, casi todo el sur y este de la península y territorios aislados al norte. 


Situación el 20 de Julio de 1936

El alzamiento se produjo en Albacete el 19 de julio. En los primeros días triunfó por la participación de la Guardia Civil, que se une a los sublevados, pero acabarían por rendirse, viéndose aislados en zona fiel a la República.

En Toledo, los militares y guardias civiles sublevados no obtuvieron el apoyo del populacho, con lo que quedaron sitiados en el cuartel del Alcázar.
 Los rebeldes habían triunfado sobre todo en las zonas agrícolas (Castilla-La Vieja) y tradicionalistas (como Álava, Galicia y Navarra, que ya habían apoyado el carlismo), y en algunos lugares por mera suerte y organización (Oviedo, Sevilla). Las zonas fieles a la República eran aquellas donde tenía mayor implantación el anarquismo (Andalucía, Castilla-La Mancha) y el socialismo (Cataluña, Asturias y País Vasco, las regiones industriales y mineras).
¿De qué fuerzas disponía cada bando?
Se mantuvieron fieles a la República gran parte de la Guardia de Asalto, una parte importante de la Marina (que fuel mal empleada y poco útil al desarrollo del conflicto) y la Aviación (aunque eran aparatos anticuados). Sólo se mantuvo fiel una parte del ejército, pero se contaba con las milicias de los partidos de izquierda, muy motivadas (CNT-FAI, PCE, etc.). Además contaban con las regiones industriales del país y las principales ciudades.
Por su parte, los sublevados disponían de gran parte del ejército profesional, como el ejército de África, la Legión, los Regulares, y podían reclutar marroquíes para sus fuerzas. La Guardia Civil se repartió dependiendo de las zonas. Además, podían contar con el apoyo de las milicias de Falange y los Requetés tradicionalistas.
La sublevación había fracasado. Aunque algunas zonas se habían unido a los rebeldes, aquélla no había conseguido su objetivo de derrocar al gobierno. La causa directa del comienzo de la Guerra Civil es el fracaso parcial del alzamiento.

9.1.2 Internacionalización del conflicto

Los acontecimientos en España no dejaron indiferente a nadie.
El gobierno republicano contó inicialmente con la ayuda de Francia (venta de armas), donde gobernaba otro Frente Popular formado contra el avance del fascismo. Sin embargo, por las reticencias del gobierno británico a enemistarse con Hitler, se creó un Comité de No Intervención, donde varias naciones europeas se comprometieron a no vender armas a los contendientes. Esto supuso un duro golpe para la República, puesto que las democracias no le prestarían apoyo pero tanto Italia como Alemania van a enviar material y hombres a los sublevados [no es una “venta”].
La ayuda alemana consistirá principalmente en material. Así, la inicial desventaja de los sublevados en el aire se subsanará gracias al envío de la “Legión Cóndor”, un escuadrón de bombarderos modernos Junker y Heinkel, además de aviones de transporte y asesores militares. Alemania quería probar la efectividad de sus aviones y su coordinación con las acciones terrestres.
La ayuda italiana fue de hombres y material. El Corpo di Troppe Voluntario disponía de 35.000 soldados, con aviones, tanques y artillería ligera.
Legionarios en África antes de embarcar en un Junker alemán
Ambos países querían contar con un régimen “amigo” en la zona estratégica del estrecho, en previsión del conflicto que se avecinaba.
También pronto se materializó el apoyo al “bando nacional” por parte de la multinacional petrolera estadounidense “TEXACO”.
Los apoyos a la República fueron de menor calidad y en menor cantidad. Tras el fracaso de las negociaciones con las democracias, los contactos de los comunistas, sobre todo gracias a Juan Negrín, se tradujeron en el envío de ayuda soviética a través del Mediterráneo. La URSS de Stalin intentaba así no sólo hacer negocio (envío de las reservas del Banco de España, el famoso “oro de Moscú”), sino intentar que en España se instalara un régimen socialista. El envío de material iba también acompañado de asesores militares que en ocasiones serán también “comisarios políticos” encargados de adoctrinar políticamente a las tropas. Esta influencia rusa será mayor cuanto avance el conflicto y se radicalice más la izquierda republicana.
Tanque soviético T-26 capturado por los nacionales
 Quizá la ayuda más destacada fueron las Brigadas Internacionales, un cuerpo compuesto por voluntarios antifascistas reclutados en diversos países, como EEUU, Reino Unido, Francia,… pero también intervinieron italianos y alemanes (allí había desaparecido la democracia gracias al fascismo). 

Uno de los brigadistas llegados de fuera, en una famosísima instantánea de Robert Kappa

Muchos de ellos eran comunistas movilizados a través de la Komintern (la III Internacional o Internacional Comunista, creada por la URSS). Quizá el escritor Ernest Hemingway ha sido el más célebre brigadista, tratando el tema en su obra “Por quién doblan las campanas”. Se abrió un centro de reclutamiento en París, pero el de adiestramiento se instaló en Albacete, donde se formaban las brigadas conforme iban llegando los voluntarios.
Hemingway con los milicianos en el frente

9.2 DESARROLLO DE LA GUERRA

La sublevación triunfó en algunos lugares, pero otros no. La República se había salvado por la movilización de los grupos de izquierda, pero el efecto sorpresa del golpe funcionó: mientras ésta quedaba paralizada, los primeros movimientos partirían de los rebeldes, que habían planeado todo.
Goded intentó desembarcar en Barcelona y ocuparla, pero fracasó y fue detenido. Otro de los líderes, Fanjul, fue derrotado y muerto en Madrid.
Escalofriante saldo del asalto en Madrid del cuartel de la Montaña donde se sublevó Fanjul,
 que resultó muerto, como sus hombres

 Sanjurjo, otro de los cabecillas, falleció en un accidente de aviación cuando venía desde Portugal. Así, varios líderes cayeron, allanándose el futuro camino a Franco. Mola, por su parte, tras movilizar a los requetés, se dirigió a Madrid. No hay que olvidar que el objetivo de los rebeldes no es conquistar todo el país, es derrocar el gobierno de la República y tomar el poder. La guerra civil es una consecuencia del fracaso en la toma de Madrid.
Franco, tras ganarse la adhesión de las Canarias, viajó en un avión británico, el Dragon Rapide a Marruecos, donde se puso al mando del ejército de África. Allí la cuestión clave era el traslado de las tropas a la península, burlando el cerco de la marina republicana. Pero esta situación pudo solventarse gracias a las negociaciones con Hitler y el rápido envío de sus aviones de transporte alemanes, pudiendo hacerse un puente aéreo Tetuán-Sevilla. En esta ciudad estaba al mando Queipo de Llano que inició a su vez la conquista de Andalucía. 

Quizá la imagen más popular de la guerra será el instante mismo de la muerte de este miliciano en Córdoba, captada por el famosísimo reportero Robert Kappa, que cubrió la Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial, la guerra de Vietnam,...
Las tropas de África se dirigieron, cubriéndose el flanco con la frontera portuguesa, hacia el norte. En Badajoz se protagonizó una de las primeras matanzas de la guerra, ya que el coronel Yagüe asesinó a unos 3000 prisioneros que hizo. Era un intento de amedrentar a la resistencia campesina y allanar el camino hacia Madrid.

Una vez controlada la zona de Talavera, Franco decidió desviar momentáneamente sus tropas para auxiliar a los sublevados del Alcázar de Toledo, que habían quedado aislados y estaban cercados por las milicias republicanas. Éstas fueron dispersadas con facilidad, y Franco ganó un enorme prestigio en el ejército gracias a esta acción de socorro, pero la operación contra Madrid se retrasaba. Mola también había sido detenido en Guadarrama por el entusiasmo de las milicias.

Evolución de Julio a Noviembre de 1936


Situación en Noviembre de 1936, en vísperas de la batalla por Madrid

La batalla por Madrid comenzó en noviembre de 1936. Las fuerzas puestas en combate fueron enormes, y la lucha, encarnizada. Los métodos puestos a prueba, los más modernos: acción conjunta de tanques y aviación, bombardeos masivos sobre la ciudad,… Ambos bandos ponían toda la carne en el asador. El ataque comenzó por la zona de la Ciudad Universitaria, pero ya el gobierno se había trasladado por seguridad a Valencia.
El lema de la república era “No pasarán”, y allí acudieron milicianos de todas las partes, ahora ya algo organizados y disciplinados gracias a Miaja, y también participaron las primeras Brigadas Internacionales, algo que ayudó mucho a la moral de las tropas. El líder de la defensa sería Vicente Rojo
Vicente Rojo

También participó la famosa “columna Durruti”, compuesta por anarquistas, pero su líder falleció en los primeros combates. El entusiasmo de los voluntarios y el material soviético lograron salvar la capital del ataque de los sublevados en invierno de 1936.
La República se había salvado momentáneamente, pero se abría la sombra del alargamiento del conflicto.
José Buenventura Durruti con sus milicanos de CNT-FAI

Ante el fracaso de un ataque frontal, los rebeldes buscaron aislar la capital, rodeándola, cortando las carreteras de Valencia y Barcelona. En febrero de 1937 tuvo lugar la batalla del Jarama, donde los milicianos lograron contener, con enormes pérdidas, a los nacionales, al sureste de Madrid. 
Enrique Líster

En marzo se forjó la batalla de Guadalajara. Los italianos, que habían conquistado con facilidad Málaga en febrero, solicitaron intervenir de forma autónoma en esta acción decisiva. Su prepotencia aumentó al romperse el frente republicano a través del río Henares, pudiendo conquistar Sigüenza, Jadraque, y Brihuega. Sin embargo, milicias y Brigadas lograron infligir una severa derrota a las tropas de Mussolini, deteniéndolas en las cercanías de Guadalajara (Torija). Allí intervinieron líderes míticos del bando republicano como Enrique Líster, el comunista Valentín González “El Campesino” y el anarquista Cipriano Mera.

"El Campesino", que luce la estrella roja comunista
El bando rebelde decidió cambiar de táctica y dirigirse al lugar más aislado y débil de los republicanos, iniciándose la batalla del Norte. Los nacionales ocuparon Bilbao con facilidad, cortando cualquier tipo de contacto con la frontera afrancesa. Los vascos se negaron a combatir fuera de su territorio, entorpeciendo así cualquier operación defensiva. El resultado: la pérdida de su estatuto de autonomía. Poco antes, Mola había fallecido en un accidente de aviación, facilitando el mando supremo en manos de Franco.
En estas operaciones tuvo lugar otro de los momentos fatídicos del conflicto, el bombardeo de Guernica por la Legión Cóndor alemana, el 26 de Abril. Este pueblo no era un objetivo militar, y las víctimas civiles fueron enormes, ya que los nazis se ensañaron con esta población, usando bombas incendiarias, para demostrar su capacidad militar. Tal masacre y destrucción inspiraría a Picasso quizá su más famosa e inmortal obra pictórica.
Resultado del bombardeo de Guernica
El nuevo jefe de Gobierno, Juan Negrín, ante la imposibilidad de auxiliar dicha zona, promovió una acción de distracción que serviría para aliviar la presión sobre el norte y también sobre Madrid, la ofensiva de Brunete (Madrid), que resultó en un fracaso
"El Campesino" dirige las brigadas mixtas durante la batalla de Brunete en Villanueva de la Cañada
Los sublevados ocuparon Santander, a lo que la República respondió en otro lugar, en Aragón, con la ofensiva de Belchite, también fracasada. Un ejército de milicias y voluntarios tenía una enorme moral para la defensa, pero no estaba preparado para una operación ofensiva contra un ejército profesional.
A finales de 1937 los nacionales ocupaban Asturias, uno de los núcleos del socialismo, y así la República había perdido las zonas mineras e industriales, vitales para la guerra.

A principios de 1938  era la República la que tenía que replantearse su táctica. Por ello, inició la batalla de Teruel, que fue la única capital rebelde que tomaron los republicanos, pero a los pocos días volvían a recuperarla los nacionales. Esta batalla fue especialmente dura por la crudeza del invierno.
Defensa de los puentes de la ciudad de Teruel, seriamente castigada durante el conflicto
El mando rebelde aprovechó el desplazamiento de tropas a este lugar para iniciar una ofensiva hacia el Mediterráneo, y así, sin una planificación previa, las tropas franquistas lograron alcanzar Vinaroz (norte de Castellón) en abril de 1938, aislando Cataluña del resto del territorio bajo el control de la República

Avance de los nacionales en primavera de 1938
Ante la gravísima situación para el gobierno republicano, el alto mando decidió preparar la operación mejor preparada de la guerra, donde se pusieron todos los medios de ambos bandos para ganar, la batalla del Ebro. La ofensiva a través del mismo pretendía unir Cataluña y el resto del territorio republicano y a su vez dirigirse en forma de cuña hacia el norte. El avance tuvo éxito durante una semana, con la intervención de tanques y aviación (la República empleó lo mejor de lo que disponía), pero la reacción de los nacionales no se hizo esperar, y terminó por convertirse en un avance implacable hacia el resto de Cataluña
Reconstrucción del cruce del Ebro en Miravet (Tarragona)
 A finales de 1938 comenzó un enorme éxodo republicano hacia Francia, otro exilio masivo por razones políticas, ante el avance franquista. El propio Azaña tuvo que huir, aunque murió poco después. La aviación nacional atacaba estas columnas, fueran de civiles o militares, agravando aún más las penosas condiciones de esta retirada para la población. Los refugiados llegaron a ser unos 200.000.
Refugiados llegando a Francia tras la caída de Barcelona
El año de 1939 comenzaba con sombrías expectativas para la República. Barcelona caía en enero. La dirección de la guerra no iba bien, y se habían perdido las mejores unidades y casi todo el material en la batalla del Ebro.
La República se dividía:
1) Algunos pensaban que la guerra estaba perdida y había que entablar negociaciones con Franco, para evitar más destrucciones y muertes innecesarias.
2) Negrín opinaba que iba a estallar inminentemente (no se equivocaba) el conflicto en Europa, y así Francia y Reino Unido les ayudarían contra el fascismo. Por tanto la única esperanza era alargar el conflicto a toda costa.
En Marzo tuvo lugar en Madrid el golpe del coronel Casado contra el gobierno de la República y los “negrinistas”, pero Franco, con todas las cartas en la mano, exigía una rendición incondicional. Se debilitó así la defensa de la capital, que cayó a finales de mes (Negrín huyó, pero no el líder socialista Julián Besteiro).
Juan Negrín (izquierda), con Indalecio Prieto en el centro (PSOE) y el general Vicente Rojo
Se inició el avance imparable por Castilla-La Mancha y el Mediterráneo, sin apenas resistencia, siendo la última ciudad republicana Alicante. Franco firmaba su último parte de guerra: el 1 de Abril de 1939 la guerra había terminado.


9.3 EVOLUCIÓN EN LAS DOS ZONAS, CONSECUENCIAS DE LA GUERRA E INCIDENCIA EN CASTILLA-LA MANCHA

9.3.1 La zona republicana

      Si tuviéramos que definir la evolución de la zona republicana a lo largo del conflicto en pocas palabras sería división, o también “revolución o ganar la guerra”. La desunión entre los grupos que se oponen a la sublevación facilitará la derrota de la República.
      La represión: desde el día del alzamiento, en las zonas que se mantuvieron fieles a la República se producirá la represión de los sublevados y sus supuestos colaboradores. El gobierno vaciló si debía entregar armas al pueblo o no, pero el temor a que la rebelión se extendiese, hizo que al final optase por hacerlo. Gracias a ello, se sofocó la sublevación en muchos lugares, como Madrid o Barcelona, pero los miedos del gobierno no tardaron en materializarse: con armas, el pueblo ya no obedecía a la República. La República no tenía el control del país.
      La represión iba dirigida hacia aristócratas, burgueses, militares, políticos de derecha,… Así el personaje represaliado más importante quizá fuese José Antonio Primo de Rivera, líder de Falange (los miliarios de La Roda indican el camino que siguieron sus restos desde Alicante a Madrid). Pero sin duda, la mayor represión en el bando republicano fue contra la Iglesia. Se calculan unas 7000 víctimas durante toda la guerra (muchos de sus mártires están recordados en las Iglesias, bien en las sepulturas, bien en placas). En los pueblos se organizaban “Tribunales populares” (como describe el texto de Hemingway que os he puesto) que organizaban las ejecuciones. En muchas ocasiones, no eran más que rencores hacia los más ricos del lugar.
      El más detestable ejemplo de esta represión fue la masacre de Paracuellos de Jarama. Ante el inminente asalto a Madrid por los sublevados, las autoridades, entre ellas el comunista Santiago Carrillo, sacaron a los presos políticos de las cárceles y los ejecutaron en esta localidad madrileña. Se calculan entre 3000 y 5000 fusilados.
      El total de víctimas es de unos 50.000 (los datos son más fiables, puesto que tras la guerra se intentó localizar los restos de las víctimas y guardar su memoria).
      La República perdió el control del país, que pasó a los grupos más organizados, como PCE, CNT-FAI, POUM,… Estos grupos priorizaron antes la revolución que ganar la guerra, y aprovecharon el vacío de poder para protagonizar colectivizaciones de tierras (sobre todo en Aragón) y de industrias (principalmente en Cataluña). Estas ocupaciones desestructuraron la economía y provocaron el desabastecimiento de las ciudades; hubo racionamiento y hambre en la zona republicana, más poblada. También las regiones donde triunfaban los regionalismos, como País Vasco y Cataluña, actuaron según sus intereses y de forma totalmente autónoma.
Vale republicano que sustituía al dinero durante la guerra
       Respecto a la evolución política, Casares Quiroga dimitió el mismo día del alzamiento, y fue sustituido por José Giral (luego presidente en el exilio), aunque en septiembre de 1936 fue nombrado presidente del Gobierno Largo Caballero. Durante su mandato, su prioridad fue restablecer el control del gobierno sobre el país, para evitar divisiones y aunar esfuerzos contra los rebeldes. Así, logró disolver las milicias e integrar a las fuerzas de cada partido en “brigadas mixtas”.
Largo Caballero en el frente de Guadarrama
       Con el paso de la guerra, al ser el único apoyo decidido el de la URSS, ésta ganó influencia, y trató de dirigir políticamente el conflicto según sus intereses. Así desde Moscú se ordenó la disolución del POUM (comunistas trostkistas o antiestalinistas), a lo que se negó Largo Caballero (PSOE), y dimitió. 
      En mayo de 1937 subió al poder Juan Negrín, médico estalinista, y bajo su mandato la influencia de la URSS llegó a su mayor punto (ilegalizó el POUM y disolvió las Brigadas Internacionales –no todos eran comunistas- en 1938).
      En 1939 los republicanos se dividieron entre “casadistas” y “negrinistas”, ya que aquél esperaba el estallido de un conflicto internacional que salvara el régimen.

9.3.2 La zona sublevada

      En la zona rebelde o nacional, desde el primer día, se evoluciona hacia la unidad, hacia ganar la guerra.

1.   Unificación del mando militar: días después del alzamiento, se formó la Junta de Defensa Nacional de Burgos, presidida por Cabanellas. Cada militar sublevado era todopoderoso en su región (Franco en África, Mola en el norte, Queipo de Llano en Andalucía,…). Tras el auxilio del Alcázar, Franco fue nombrado el 1 de octubre de 1936 Generalísimo de los Ejércitos y jefe del Estado español. Ante la idea de una guerra corta, se favorece la acumulación de poderes en pro de la unidad y la victoria. Ya desde la guerra se emplea la propaganda como el título de “caudillo”, el saludo fascista, el ensalzamiento de su figura…

2.   Evolución económica: los rebeldes tuvieron apoyo extranjero, sobre todo de Alemania, Italia o el grupo TEXACO. Además, el dominio de las zonas agrarias y la menor población de la zona sublevada evitaron las carestías en este bando, lo cual le hacía ganar más apoyos. Su fortaleza crecería también gracias a la conquista de las zonas industriales en 1937 y el apoyo de las grandes fortunas del país. Un ejemplo fue el magnate catalán Juan March, que proporcionó a Franco el avión con el que voló a Tetuán.

3.   Unificación político-ideológica: para facilitar la victoria, se buscó practicar la censura no sólo de la prensa de izquierdas. También se abolieron libertades, estatutos, el derecho de huelga, la reforma agraria, la escuela laica,… Se buscaba hacer una “contrarrevolución”, defendiendo “propiedad, religión y orden”.
El cuñado de Franco, Serrano Súñer, promovió la formación del “Movimiento Nacional”, con el Decreto de unificación de Falange Española y las JONS con los Tradicionalistas formando FET y de las JONS. Esta medida la facilitó la muerte de su líder, José Antonio, que fue mitificado en todos los lugares, pero contó con la oposición de su nueva figura destacada, Manuel Hedilla, que fue encarcelado. Luego se integrarían en este nuevo partido Renovación Española y los miembros de la CEDA. Tampoco gustó esta medida a Gil Robles, que se exilió.
Hay que destacar también el apoyo de la Iglesia. El Cardenal Gomá dio su apoyo a los nacionales en una carta, y se refirió a la sublevación como una “cruzada”.

4.   Represión: desde el alzamiento, en la zona donde éste triunfó, se depuraron líderes de izquierda, sindicalistas, maestros, intelectuales,… Quizá el caso más destacado fue el fusilamiento de García Lorca en Granada, o el encarcelamiento de Miguel Hernández, que murió en prisión. Estas ejecuciones las solían llevar a cabo los grupos exaltados como requetés y falangistas. Las cifras son menos fiables, puesto que algunas fosas están sin investigar aún hoy; se habla de unas 80.000 víctimas. Hay que puntualizar que la represión llevada a cabo por el bando nacional fue más extensa en tiempo y espacio (se realizó durante la guerra y tras la guerra).

9.3.3 Las consecuencias de la guerra

Se calcula entre 300.000 y 1.000.000 las víctimas de la guerra. De muchas cosas ya hemos hablado antes:
·         Muertos y heridos en combate: unos 150.000 muertos y 400.000 heridos. También hay que añadir los desaparecidos.
·         Represaliados: (ya los hemos dicho). También habrá tras la guerra.
·         Víctimas civiles, por bombardeos, hambre o enfermedad. Las consecuencias de la guerra también afectan a la natalidad, que se reduce.
·         Exiliados: más o menos medio millón de personas. Entre ellos destacan los exiliados a Rusia, Francia y Méjico. Los niños de Méjico o los “niños de Rusia” eran enviados por sus padres y muchos no pudieron regresar tras el conflicto (¿cómo iba a traer Franco a hijos de “rojos” y encima, que habían estado en la URSS?).
Testimonios de aquellos niños enviados a Rusia:
http://mundo.sputniknews.com/opinion/20131111/158518484.html
·         Consecuencias económicas: destrucción del 80% de las vías de comunicación, casi la mitad de las locomotoras y vagones de tren, el 30 % de la marina mercante, la pérdida de 510 tm de oro del Banco de España, descenso de la producción agrícola de un 21% y de la industrial un 31%, descenso de la renta per cápita, destrucción del patrimonio histórico, artístico y documental,…
·         Consecuencias político-sociales: la victoria de un bando provocó la aniquilación del otro, y por tanto, la creación de una sociedad y un único régimen político, la dictadura de Franco.

martes, 12 de marzo de 2013

TEXTOS DEL TEMA 8


TEXTOS TEMA 8

J. Pla: el 14 de abril en Madrid (PAEG)

A las tres de la tarde del día 14 se izó en Madrid la primera bandera republicana, que tremoló sobre el Palacio de Comunicaciones. Esta bandera produjo un movimiento general de curiosidad que se convirtió en un estallido de entusiasmo al conocerse que representaba realmente lo que simbolizaba, o sea, la toma del poder por parte del Gobierno provisional. En cuanto esto se hizo público, Madrid corrió a destruir y a esconder los símbolos monárquicos. Los comerciantes proveedores de la Real Casa, las tiendas con el escudo real, las fondas, teatros y restaurantes con algún nombre relacionado con la monarquía, hicieron desaparecer rápidamente los nombres comprometedores y dinásticos. Las estatuas que el pueblo consiguió derribar cayeron de forma implacable. Un busto de bronce de Primo de Rivera fue colgado en el balcón de Gobernación. Las banderas republicanas se hicieron más y más espesas. […] El pueblo de Madrid, que suele poseer una finura crítica indudable, aderezó el espectáculo con su causticidad proverbial. El Rey y la Reina no fueron tratados por la masa con cumplidos, pero tampoco con una crueldad exagerada.

J. PLA, «El 14 de abril en Madrid», Artículo publicado en La Veu de Catalunya, 1993.

Pastoral del Cardenal Segura

(…) Acabo de recibir en este momento las instrucciones de la Santa Sede (…)
2) Con relación a la nueva situación, ha juzgado la Santa Sede necesario el respeto y obediencia a los poderes constituidos para el mantenimiento del orden y para el bien común.
3) La Santa Sede no cree conveniente tomar resoluciones desde ahora acerca del Concordato.
Es, por tanto, necesario usar a este respecto una prudente reserva.
4) Pero lo que sí importa especialmente es la preparación para las Cortes constituyentes. Debe lograrse a todo trance la unión seria y eficaz de todos los católicos (…) con el fin de lograr que sean elegidos candidatos que den plena garantía de que defenderán los derechos de la Iglesia y del orden social (…). Con esta misma orientación (…) está organizada ya bajo las bases indicadas la unión de los católicos en la coalición denominada Acción Nacional, que es preciso apoyar decididamente.

SEGURA, P., cardenal arzobispo de Toledo. Declaración colectiva. Pastoral de los reverendísimos metropolitanos españoles, 16 de mayo de 1931

Posición de la Iglesia: Boletín Eclesiástico de Tarragona (PAEG)

Los principios y preceptos constitucionales en materia confesional no solo no responden al mínimum de respeto a la libertad religiosa y de reconocimiento de los derechos esenciales de la Iglesia que hacían esperar el propio interés y dignidad del Estado, sino que, inspirado por un criterio sectario, representan una verdadera oposición agresiva, aun a aquellas mínimas exigencias. […]. Más radicalmente todavía se ha cometido el grande y funesto error de excluir a la Iglesia de la vida pública y activa de la nación, de las leyes, de la educación de la juventud, de la misma sociedad doméstica, con grave menosprecio de sus derechos sagrados y de la conciencia cristiana del país, así como en daño manifiesto de la elevación espiritual de las costumbres y de las instituciones públicas. De semejante separación violenta e injusta, de tan absoluto laicismo del Estado, la Iglesia no puede dejar de lamentarse y protestar, convencida como está de que las sociedades humanas no pueden conducirse sin lesión de deberes fundamentales, como si Dios no existiera, o desatender a la Religión, como si esta fuere un cuerpo extraño a ellas o cosa inútil y nociva. […]
      Boletín Eclesiástico de Tarragona, 31 de diciembre de 1931

Manuel Azaña: el problema religioso (PAEG)

España ha dejado de ser católica; el problema político consiguiente es organizar el Estado en forma tal que quede adecuado a esta fase nueva e histórica el pueblo español. Yo no puedo admitir, señores diputados, que a esto se le llame problema religioso. El auténtico problema religioso no puede exceder de los límites de la conciencia personal, (...).
Durante muchos siglos, la actividad especulativa del pensamiento europeo se hizo dentro del Cristianismo, el cual tomó para sí el pensamiento del mundo antiguo y lo adaptó con más o menos fidelidad y congruencia a la fe cristiana; pero también desde hace siglos el pensamiento y la actividad especulativa de Europa han dejado, por lo menos, de ser católicos( ). Que haya en España millones de creyentes, yo no os lo discuto; pero lo que da el ser religioso de un país, de un pueblo y de una sociedad, no es la suma numérica de creencias o de creyentes, sino el esfuerzo creador de su mente, el rumbo que sigue su cultura.
Diario de sesiones de los Corles, 13 de octubre de 1931

La España incendiaria

Quemar (…) conventos e iglesias no demuestra ni verdadero celo republicano ni espíritu de avanzada, sino más bien un fetichismo criminal que lleva lo mismo a adorar las cosas materiales que a destruirlas. El hecho repugnante avisa del único peligro grande y efectivo que para la república existe: que no acierte a desprenderse de las formas y las retóricas de una arcaica democracia. Inspirados por ésta, no hubieran quemado los edificios, sino que más bien se habrían propuesto utilizarlos para fines sociales. La imagen de la España incendiaria, la España del fuego inquisitorial, les habría impedido, si fuesen de verdad hombres de esta hora, recaer en esos estúpidos usos crematorios.

Gregorio Marañón, J. Ortega y Gasset, Ramón Pérez de Ayala, Manifiesto de la Agrupación al Servicio de la República, 11 de mayo de 1931

José Ortega y Gasset: “no es eso, no es eso” (PAEG)

Desde que sobrevino el nuevo régimen no he escrito una sola palabra que no fuese para decir directa o indirectamente esto: ¡No falsifiquéis la República! ¡guardad su originalidad! ¡No olvidéis ni un instante cómo y por qué advino! En suma: autenticidad, autenticidad...
Con esta predicación no proponía yo a los republicanos ninguna virtud superflua y de ornamento. Es decir, que no se trata de dos Repúblicas igualmente posibles -una, la auténtica española, otra, imaginaria y falsificada- entre las cuales cupiese elegir. No: la República en España, o es la que triunfó, la auténtica, o no será. Así, sin duda ni remisión.
¿Cuál es la República auténtica y cuál la falsificada? ¿La de «derecha», la de «izquierda»? Siempre he protestado contra la vaguedad esterilizadora de estas palabras, que no responden al estilo vital del presente -ni en España ni fuera de España. (....) No es cuestión de «derecha» ni de «izquierda» la autenticidad de nuestra República, porque no es cuestión de contenido en los programas. El tiempo presente, y muy especialmente en España, tolera el programa más avanzado. Todo depende del modo y del tono. Lo que España no tolera ni ha tolerado nunca es el «radicalismo» -es decir, el modo tajante de imponer un programa-. Por muchas razones, pero entre ellas una que las resume todas. El radicalismo sólo es posible cuando hay un absoluto vencedor y un absoluto vencido. Sólo entonces puede aquél proceder perentoriamente y sin miramiento a operar sobre el cuerpo de éste. Pero es el caso que España -compárese su historia con cualquier otra- no acepta que haya ni absoluto vencedor ni absoluto vencido.
(... ) Pero en esta hora de nuestro destino acontece, además, que ni siquiera ha habido vencedores ni vencidos en sentido propio, por la sencilla razón de que no ha habido lucha, sino sólo conato de ella. Y es grotesco el aire triunfal de algunas gentes cuando pretenden fundar la ejecutividad de sus propósitos en la revolución. Mientras no se destierre de discursos y artículos esa «revolución» de que tanto se reclaman y que, como los impuestos en Roma, ha comenzado por no existir, la República, no habrá recobrado su tono limpio, su son de buena ley. Nada más ridículo que querer cobrar cómodamente una revolución que no nos ha hecho padecer ni nos ha costado duros y largos esfuerzos. Son muy pocos los que, de verdad, han sufrido por ella, y la escasez de su número subraya la inasistencia de los demás. Una cosa es respetar y venerar la noble energía con que algunos prepararon una revolución y otra suponer que ésta se ha ejecutado. Llamar revolución al cambio de régimen acontecido en España es la tergiversación más grave y desorientadora que puede cometerse. Lo digo así, taxativamente, porque es ya excesiva la tardanza de muchas gentes en reconocer su error, y no es cosa de que sigan confundidos lo ciegos con los que ven claro. Se hace urgentísima una división de actitudes para que cada cual lleve sobre sus hombros la responsabilidad que le corresponde y no se le cargue la ajena.
Las Cortes constituyentes deben ir sin vacilación a una reforma, pero sin radicalismo -esto es, sin violencia y arbitrariedad partidista-. En un Estado sólidamente constituido pueden, sin riesgo último, comportarse los grupos con cierta dosis de espíritu propagandista; pero en una hora constituyente eso sería mortal. Significaría prisa por aprovechar el resquicio de una situación inestable, y el pueblo español acaba por escupir de sí a todo el que «se aprovecha». Lo que ha desprestigiado más a la Monarquía fue que se «aprovechase» de los resortes del Poder público puestos en su mano. Una jornada magnífica como ésta, en que puede colocarse holgadamente y sin dejar la deuda de graves heridas y hondas acritudes, al pueblo español frente a su destino claro y abierto, puede ser anulada por la torpeza del propagandismo.
Yo confío en que los partidos (...) no pretenderán hacer triunfar a quemarropa, sin lentas y sólidas propagandas en el país, lo peculiar de sus programas. La falsa victoria que hoy, por un azar parlamentario, pudieran conseguir caería sobre la propia cabeza. La historia no se deja fácilmente sorprender. A veces lo finge, pero es para tragarse más absolutamente a los estupradores.
Una cantidad inmensa de españoles que colaboraron con el advenimiento de la República con su acción, con su voto o con lo que es más eficaz que todo esto, con su esperanza, se dicen ahora entre desasosegados y descontentos: «¡No es esto, no es esto!»
La República es una cosa. El «radicalismo» es otra. Si no, al tiempo.

                                        José Ortega y Gasset :    «Crisol», 9 de septiembre de 1931


La Constitución de 1931 (PAEG)

(…) España, en uso de su soberanía y representada por las Cortes Constituyentes, decreta y sanciona esta Constitución.
Art. 1° España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia. Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo. La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones.
Art. 2°. Todos los españoles son iguales ante la ley.
Art 3°. El Estado español no tiene religión oficial.
Art. 4°. El castellano es el idioma oficial (...) Todo español tiene obligación de saberlo y derecho de usarlo, sin perjuicio de los derechos que las leyes del Estado reconozcan a las lenguas de las provincias o regiones (…)
Art. 6°. España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional (…)
Art. 11°. Si una o varias provincias limítrofes, con características históricas, culturales y económicas comunes, acordaran organizarse en región autónoma para formar un núcleo político-administrativo, dentro del Estado español, presentarán su Estatuto con arreglo a lo establecido en el Art. 12. (…)
Art.25. No podrán ser fundamento de privilegio jurídico: la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas ni las creencias religiosas. El Estado no reconoce distinciones y títulos nobiliarios
Art. 26º. (…) Una ley especial regulará la total extinción, en un plazo máximo de dos años, del presupuesto del Clero. Quedan disueltas aquellas órdenes religiosas que impongan (…) [voto] de obediencia a autoridad distinta a la legítima del Estado. Sus bienes serán nacionalizados y afectados a fines benéficos y docentes.
Art. 27º. La libertad de conciencia y el derecho de profesar y practicar libremente cualquier religión quedan garantizados en el territorio español (…); Los cementerios estarán exclusivamente sometidos a la jurisdicción civil. No podrá haber en ellos separación de recintos por motivos religiosos, (…)
Art. 43º. (…) El matrimonio se funda en la igualdad de derechos para ambos sexos, y podrá disolverse por mutuo disenso o a petición de cualquiera de los cónyuges, con alegación en este caso de justa causa.
Art. 44º. Toda la riqueza del país, sea quien fuere su dueño, está subordinada a los intereses de la economía nacional (...); La propiedad de toda clase de bienes podrá ser objeto de expropiación forzosa por causa de utilidad social mediante adecuada indemnización (…)
Art. 46º. [se establece] los casos de seguro de enfermedad, accidentes, paro forzoso, vejez, invalidez y muerte; el trabajo de las mujeres y de los jóvenes y especialmente la protección a la maternidad; la jornada de trabajo y el salario mínimo y familiar; las vacaciones anuales remuneradas (…); la participación de los obreros en la dirección, la administración y los beneficios de las empresas (…).
Art 51º. La potestad legislativa reside en el pueblo, que la ejerce por medio de las Cortes o Congreso de los Diputados.
Art. 52º. El Congreso de los Diputados se compone de los representantes elegidos por sufragio universal, igual, directo y secreto.
Art. 67º. El Presidente de la República es el Jefe del Estado y personifica a la Nación.
Art. 75º. El Presidente de la República nombrará y separará libremente al Presidente del Gobierno y, a propuesta de éste, a los Ministros. Habrá de separarlos necesariamente en el caso de que las Cortes les negasen de modo explícito su confianza.
Art. 81º. El Presidente podrá disolver las Cortes hasta dos veces como máximo durante su mandato cuando lo estime necesario (…).

(en cursiva están destacados los artículos del texto indicado para la PAEG)

Ley de Bases de la Reforma Agraria (1932)

“Los efectos de esta ley se extienden a todo el territorio de la República. Su aplicación, en orden a los asentamientos de campesinos, tendrá lugar en los términos municipales de Andalucía, Extremadura, Ciudad Real, Toledo, Albacete y Salamanca. Las tierras del Estado y las que constituyeron antiguos señoríos, transmitidos desde su abolición hasta hoy (…) podrán ser objeto de asentamientos, sea cualquiera la provincia donde radiquen.
La ejecución de esta ley quedará encomendada al Instituto de Reforma Agraria (…). El Instituto de Reforma Agraria promoverá la formación de organismos de crédito a fin de facilitar a los campesinos asentados el capital necesario para los gastos de explotación (…).
Serán susceptibles de expropiación las tierras incluidas en los siguientes apartados:
1)    Las ofrecidas voluntariamente por sus dueños siempre que su adquisición se considere de interés por el IRA (…)
5) Las que por las circunstancias de su adquisición, por no ser explotadas directamente por los adquirientes y por las condiciones personales de los mismos, deba presumirse que fueran compradas con fines de especulación o con el único objeto de percibir su renta (…).
7) Las incultas o manifiestamente mal cultivadas en toda aquella porción que, por su fertilidad y favorable situación permita un cultivo permanente, con rendimiento económico superior al actual (…).
Quedarán excluidas de la adjudicación temporal y de la expropiación las siguientes fincas:
a)    Los bienes comunales pertenecientes a los pueblos, las vías pecuarias (…).
b)    Los terrenos dedicados a explotaciones forestales (…).
d) Las fincas que por su ejemplar explotación o transformación puedan ser consideradas como tipo de buen cultivo técnico o económico (…).”

Gaceta de Madrid, 21 de septiembre de 1932

El Estatuto de Nuria: el Estatuto de Autonomía de Cataluña (1932) (1)

Cataluña se constituye en región autónoma dentro del Estado español con arreglo a la Constitución de la República y del presente Estatuto. Su organismo representante es la Generalidad y su territorio el que forman las provincias de Barcelona, Gerona, Lérida y Tarragona, en el momento de promulgarse el presente Estatuto.
Art. 2. El idioma catalán es, como el castellano, lengua oficial en Cataluña con el resto de España, así como para la comunicación entre las autoridades del Estado y las de Cataluña, la lengua oficial será el castellano (…)
Art. 14. La Generalidad estará integrada por el Parlamento, el Presidente de la Generalidad y el Consejo ejecutivo.
     Las leyes interiores de Cataluña ordenarán el funcionamiento de estos organismos, de acuerdo con el Estatuto y la Constitución.
     El Parlamento, que ejercerá las funciones legislativas, será elegido por un plazo no mayor de cinco años, por sufragio universal, directo, igual y secreto.
     Los Diputados del Parlamento de Cataluña serán inviolables(2) por los votos u opiniones que emitan en el ejercicio de su cargo.
     El Presidente de la Generalidad asume la representación de Cataluña. Asimismo representa a la región en sus relaciones con la República, y al Estado en las funciones cuya ejecución directa le esté reservada al Poder central.

(1) fue suspendido en 1935 tras los sucesos de octubre de 1934
(2) ya dijimos que significa que no se les puede encausar o juzgar

Manuel Azaña: defensa de la autonomía de Cataluña (PAEG)

El hecho que nosotros celebramos hoy aquí no es solo un hecho catalán, sino un hecho español; y más diré: un hecho de la historia universal, porque estando planteadas en el seno de otros Estados europeos cuestiones que guardan íntima semejanza con lo que representa Cataluña en relación con el resto de España, es probable que sean España y la república española, con las soluciones autonomistas para este género de problemas, las que se adelantan y dan la muestra de los caminos que hayan de seguir otros pueblos europeos, colocados en situación más o menos semejante a la nuestra.
MANUEL AZAÑA, Obras completas

Los sucesos de Casas Viejas

Ampliando los graves sucesos ocurridos en Casas Viejas, a las seis de ayer un grupo de revoltosos se situó frente al cuartel de la Benemérita, promoviendo alborotos y haciendo descargas(1) . Al presentarse en una de las ventanas del sargento y un guardia fueron recibidos con una descarga, cayendo ambos heridos. Se avisó enseguida a Medina Sidonia, de donde se enviaron refuerzos. Por la tarde, los revolucionarios se hicieron fuertes en una casa, proclamando el comunismo libertario, cortando todas las comunicaciones. De Jerez y San Fernando llegaron refuerzos de asalto, y al llegar estas fuerzas a Casas Viejas intentaron tomar la casa donde se encontraban los revoltosos, sin conseguirlo, entablándose un fuerte tiroteo del que resultó muerto un guardia de asalto y otro, que corría en persecución de un individuo que entró a la casa mencionada, penetrando tras él. A las nueve y media de la noche salieron de Cádiz guardias de asalto con ametralladoras y bombas de mano para Casas Viejas.
ABC, 12 de enero de 1933

(1) disparos

Creación de la CEDA

Anoche se constituyó, entre vítores de entusiasmo, la Confederación Española de Derechas Autónomas (…). Gil Robles, en las palabras finales, decía: “Debemos felicitarnos de los trabajos, de la misma diversidad de tendencias manifestadas, porque solo han revelado la pugna de llevar a las conclusiones la interpretación más fiel y avanzada de la doctrina social y política cristiana (…) que ha de ser el núcleo derechista que salve a la Patria, hoy en peligro”
(…) Al discutirse, por la tarde, después de terminar todas las sesiones sus respectivos trabajos, el Estatuto de la CEDA, se admitieron como coincidencias fundamentales de los partidos que la integran –aparte de las conclusiones aprobadas en detalle- las siguientes, debidas a la iniciativa de la Derecha Regional valenciana: a) Afirmación y defensa de los principios fundamentales de la civilización cristiana. b) Necesidad de una revisión constitucional de acuerdo con dichos principios. c) Aceptación, como táctica para toda su actuación política, de las normas dadas por el Episcopado a los católicos españoles en su declaración colectiva de diciembre de 1931.

El Debate, 5 de marzo de 1933
La revolución de Asturias

Comité Revolucionario de Mieres y su Concejo:
Hacemos saber:
1º. Que el Comité Revolucionario, como intérprete de la voluntad popular y velando por los intereses de la revolución, se dispone a tomar con la energía necesaria todas las medidas conducentes a encauzar el curso del movimiento.
2º. Todos los que se encuentren [en] condiciones de marchar al frente pueden alistarse en las oficinas de reclutamiento que a tal efecto están instaladas (…).
3º. Cese radical de todo acto de pillaje, previniendo que todo individuo que sea cogido en un acto de esta naturaleza será pasado por las armas (…).
8º. Los miembros de los partidos y juventudes obreras de la localidad deberán presentarse inmediatamente con su correspondiente carné para constituir la milicia obrera (…).
COMITÉ REVOLUCIONARIO, 6 de octubre de 1934

Proclamación del Estat Catalá en 1934

Catalanes: las fuerzas monarquizantes y fascistas que de un tiempo a esta parte pretenden traicionar a la República han logrado su objetivo y han asaltado el poder. Los partidos y los hombres que han hecho públicas manifestaciones contra las menguadas libertades de nuestra tierra, los núcleos políticos que predican constantemente el odio y la guerra a Cataluña, constituyen hoy el soporte de las actuales instituciones (…).
En esta hora solemne, en nombre del pueblo y del Parlamento, el gobierno que presido asume todas las facultades del poder en Cataluña, proclama el estado catalán de la República Federal Española y, al establecer y fortificar la relación con los dirigentes de la protesta general contra el fascismo, les invita a establecer en Cataluña el gobierno provisional de la República (…).
Lluís Companys, 6 de octubre de 1934

Crítica a la sublevación de 1934

El alzamiento de 1934 es imperdonable. La decisión presidencial de llamar al poder a la CEDA era inatacable, inevitable y hasta debida hacía ya tiempo. El argumento de que Gil Robles intentaba destruir la Constitución para instaurar el fascismo era a la vez hipócrita y falso. Hipócrita porque todo el mundo sabía que los socialistas de Largo Caballero estaban arrastrando a los demás a una rebelión contra la Constitución de 1931 (…); y, por otra parte, a la vista está que el presidente Companys y la Generalitat entera violaron también la Constitución (…).
En cuanto a los mineros asturianos, su actitud se debió por entero a consideraciones teóricas y doctrinarias (…). Si los campesinos andaluces que padecen hambre y sed se hubiesen alzado contra la República, no nos hubiera quedado más remedio que comprender y compadecer. Pero los obreros asturianos eran obreros bien pagados (…).
Con la rebelión de 1934, la izquierda española perdió hasta la sombra de autoridad moral para condenar la rebelión de 1936.

Salvador de Madariaga, España, 1978

Formación del Frente Popular (PAEG)

“Los partidos republicanos Izquierda Republicana, Unión Republicana y el Partido Socialista, en representación del mismo y de la Unión General de Trabajadores. Federación Nacional de Juventudes Socialistas, Partido Comunista, Partido Sindicalista, Partido Obrero de Unificación Marxista , sin perjuicio de dejar a salvo los postulados de sus doctrinas, han llegado a comprometer un plan político común que sirva de fundamento y cartel a la coalición de sus respectivas fuerzas en la inmediata contienda electoral y de norma de gobierno que habrán de desarrollar los partidos republicanos de izquierda, con el apoyo de las fuerzas obreras, en el caso de victoria. Declaran ante la opinión pública las bases y los límites de su coincidencia política y. además, la ofrecen a  consideración de las restantes organizaciones republicanas y obreras por si estiman conveniente a los intereses nacionales de la República venir a integrar en tales condiciones el bloque de izquierdas que debe luchar frente a la reacción en las elecciones generales de diputados a Cortes (...)”.   

 19 de enero de 1936

Programa del Frente Popular

“(…) El programa mínimo aceptado por todos los partidos que intervenían [en el Frente Popular], incluía los siguientes puntos fundamentales:
1.    Amnistía total para los insurrectos de 1934 y para todos los acusados de atentados político-sociales desde 1933 y procesamiento de todos los culpables de “actos de violencia” al reprimir los atentados políticos.
2.    Reposición en sus puestos de todos los trabajadores y empleados públicos despedidos por causas políticas y compensación plena de todas las pérdidas sufridas por ellos.
3.    Reforma del Tribunal de Garantías Constitucionales para excluir la influencia conservadora; reforma del sistema judicial con el objeto de establecer su independencia, promulgar la justicia social y acelerar su rapidez y eficacia.
4.    Restauración de la autoridad de todos los apartados de la constitución republicana; reforma de las cortes (…), aprobación de la legislación orgánica que garantice el funcionamiento de los gobiernos provincial y municipal; reforma de la ley de orden público con el objeto de obtener mayores garantías para los derechos individuales.
5.    Continuación de la reforma agraria; arrendamientos menores y mayor seguridad para los pequeños propietarios; reducción de impuestos (…), ayuda técnica acrecentada para los pequeños propietarios.
6.    Protección de los pequeños productores y los pequeños empresarios (…).
7.    Sujeción del funcionamiento del Banco de España al interés público (…).
8.    Restauración de toda la legislación social de 1931-33; aumento de los salarios; amplio programa de viviendas sociales; extensión de la educación a todos los niveles.
Este programa era, fundamentalmente, socialdemócrata reformista. (…) Desbordaba en algunos aspectos la posición original de la izquierda republicana, pero se alejaba de la obsesión anticlerical que, en el pasado, le había restado tantas energías. Estipulaba un acuerdo sobre el conjunto de principios mínimos para una coalición electoral, pero no constituía un plan para un gobierno de coalición”.

Payne, S.G.: La Revolución Española, Barcelona, Argos-Vergara, 1977.

Ideología de FE y de las JONS

1. Creemos en la suprema realidad de España. Fortalecerla, elevarla y engrandecerla es la apremiante tarea colectiva de todos los españoles. A la realización de esa tarea habrán de plegarse inexorablemente los intereses de los individuos, de los grupos y de las clases.
2. España es una unidad de destino en lo universal. Toda conspiración contra esa unidad es repulsiva. Todo separatismo es un crimen que no perdonaremos. La constitución vigente, en cuanto incita a las digresiones, atenta contra la unidad de destino de España. Por eso deseamos su anulación fulminante.
3. Tenemos voluntad de imperio. Afirmamos que la plenitud histórica de España es el Imperio. Reclamamos para España un puesto preeminente en Europa. No soportamos ni el aislamiento internacional ni la mediatización extranjera. Respecto a los países de Hispanoamérica, tendemos a la unificación de la cultura, de los intereses económicos y del poder. España alega su condición de eje espiritual del mundo hispánico como título para su preeminencia en las empresas universales.
6. Nuestro Estado será un instrumento totalitario al servicio de la integridad patria. Todos los españoles participarán en él a través de su función familiar, municipal y sindical. Nadie participará a través de los partidos políticos. Se abolirá implacablemente el sistema de los partidos políticos con todas sus consecuencias: sufragio inorgánico, representación por bandos en lucha y Parlamento conocido.
7. La dignidad humana, la integridad del hombre y su libertad son valores eternos e intangibles. Pero sólo es de veras libre quien forma parte de una nación fuerte y libre. A nadie le será lícito usar su libertad contra la unión, la fortaleza y la libertad de la patria. Una disciplina rigurosa impedirá todo intento dirigido a envenenar, a desunir a los españoles o a moverlos contra el destino de la Patria.
8. El Estado nacional-sindicalista permitirá toda iniciativa privada compatible con el interés colectivo, y aún protegerá y estimulará las beneficiosas.
9. Concebimos a España en lo económico como un gigantesco sindicato de productores (…)
12. "Las riquezas tienen como primer destino -y así lo afirmará el nuevo Estado- mejorar las condiciones de vida de cuantos integran el pueblo. No es tolerable que masas enormes vivan miserablemente mientras unos cuantos disfrutan de todos los lujos (…)
23. Es misión esencial del Estado, mediante una disciplina rigurosa de la educación, conseguir un espíritu fuerte y unido e instalar en el alma de las futuras generaciones la alegría y el orgullo de la Patria. (…)
25. Nuestro movimiento incorpora el sentido católico –de gloriosa tradición y predominante en España- a la reconstrucción nacional. La Iglesia y el Estado concordarán sus facultades respectivas sin que se admita intromisión o actividad alguna que menoscabe la dignidad del Estado o la integridad nacional.

Discurso de José Antonio Primo de Rivera en el Teatro de la Comedia

He aquí lo que exige nuestro sentido total de la Patria y del Estado que ha de servirla.
Que todos los pueblos de España, por diversos que sean, se sientan armonizados en una irrevocable unidad de destino.
Que desaparezcan los partidos políticos. Nadie ha nacido nunca miembro de un partido político; en cambio, nacemos todos miembros de una familia; somos todos vecinos de un Municipio; nos afanamos todos en el ejercicio de un trabajo. Pues si ésas son nuestras unidades naturales (…) ¿para qué necesitamos el instrumento intermediario y pernicioso(1) de los partidos políticos (…)?
Queremos menos palabrería liberal y más respeto a la libertad (…) del hombre. Porque sólo se respeta la libertad del hombre cuando se le estima (…) portador de valores eternos; cuando se le estima envoltura corporal de un alma que es capaz de condenarse y de salvarse. (…)
Queremos que todos se sientan miembros de una comunidad seria y completa; (…) que las funciones a realizar son muchas: unos, con el trabajo manual; otros, con el trabajo del espíritu; algunos, con un magisterio de costumbres y refinamientos. (…)
Queremos que (…) se dé a todo hombre (…) la manera de ganarse con su trabajo una vida humana, justa y digna.
Queremos que el espíritu religioso (…) sea respetado y amparado(2) (…), sin que por eso el Estado se inmiscuya(3) en funciones que no le son propias (…)
Queremos que España recobre (…) el sentido universal de su cultura y de su Historia.
Y queremos, por último, que si esto ha de lograrse en algún caso por la violencia, no nos detengamos ante la violencia. (…) ¿Quién ha dicho que cuando insultan nuestros sentimientos, antes que reaccionar como hombres, estamos obligados a ser amables?(3) Bien está, sí, la dialéctica como primer instrumento de comunicación. Pero no hay más dialéctica admisible que la dialéctica de los puños y de las pistolas cuando se ofende a la justicia o a la Patria.
Esto es lo que pensamos nosotros del Estado futuro que hemos de afanarnos(4) en edificar.
Madrid, 29 de octubre de 1933(5)

(1) perjudicial
(2) protegido
(3) inmiscuir=entrometerse
(4) afanarse=empeñarse, ponerse a la faena
(5) fragmento parte del examen PAEG de Madrid 2009-2010